La presión para colocar las carteras hipotecarias y un impacto de la crisis mayor del previsto inicialmente podría golpear el beneficio trimestral de las dos entidades.

Los dos mayores bancos alemanes, Deutsche Bank y Commerzbank, cayeron ayer en bolsa arrastrados por los rumores sobre las repercusiones que tendrá en sus resultados trimestrales la crisis crediticia internacional.

Deutsche Bank podría llegar a contar con números rojos en el tercer trimestre del año, si, tal y como apuntan los medios especializados, la entidad no consiguiera “colocar” en el mercado su cartera de hipotecas subprime. Según la edición online de Handelsblatt, que citaba ayer a fuentes próximas a Deutsche Bank, la entidad habría actualizado en unos 29.000 millones de euros el volumen de créditos comprometidos. Con las alteraciones producidas en el mercado crediticio, esta cifra se habría depreciado entre un 4% y un 6%, lo que supondría un importe próximo a los 1.700 millones de euros.

Estos 1.700 millones de euros superan los 1.200 millones de euros que registró en el tercer trimestre del pasado año como beneficio Deutsche Bank. La cifra también superaría las estimaciones previas realizadas por otros analistas. Un informe de Merrill Lynch había cifrado en 1.000 millones el impacto que tendrá que afrontar como consecuencia de su comrpromiso en las hipotecas de baja calidad en EEUU.

Deutsche Bank no quiso comentar ayer los fuertes rumores del mercado a cuatro días de que la entidad tenga que publicar sus resultados trimestrales. Pero el propio presidente, Josef Ackermann, preparó la semana pasada a los inversores para malas noticias. Admitió en una entrevista en la televisión haber cometido “errores” en esta crisis y anunció que el volumen de créditos de baja calidad será mayor del calculado inicialmente.

Ackermann reconoció que a principios de año la entidad se había comprometido con hipotecas arriesgadas y que las turbulencias del mercado impedían ahora vendérselas a otros inversores.

También Commerzbank deberá afrontar mayores pérdidas de valoración que las hasta ahora reconocidas. Según Financial Times Deutschland, que cita cálculos realizados por Sal Oppenheim, la cartera de subprime de Commerzbank , que asciende a 1.200 millones de euros, rondaría una pérdidas de 450 millones de euros. El presidente del banco, Klaus-Peter Müller, cifró la semana pasada unas minusvalías por estos créditos de 80 millones de euros en el segundo y tercer trimestre del año.

Los inversores en Fráncfort comentaban que la presión sobre las entidades alemanes se había acrecentado con las advertencias de Merrill Lynch, aunque estos expertos recomiendan precaución para toda la banca europea. Y es que, el problema para las entidades que poseen créditos de baja calidad es que el mercado de reventa está totalmente seco.

El responsable de Finanzas de Allianz, Paul Achleitner, criticaba este fin de semana a los directivos de los bancos alemanes. “Algunos parecen haber creído en el poder de la alquimia”, manifestó al dominical Welt. “Pensaron que podrían convertir plomo en oro a base de abrillantar la chatarra“, anadió.