CIUDADANOS
Asociaciones de enfermos de anorexia y creativos publicitarios cargan contra el trabajo del polémico fotógrafo Oliverio Toscani
El fotógrafo italiano Oliverio Toscani ha vuelto ha suscitar la polémica. Ayer, las vallas publicitarias de las principales ciudades de Italia amanecieron empapeladas con la imagen de una mujer desnuda, enferma de anorexia . La fotografía, realizada para una conocida marca de ropa femenina -Nolita-, lleva impresa el lema No a la anorexia.El trabajo de Toscani no ha dejado indiferentes a nadie, como tampoco lo hicieran sus anteriores campañas, como la realizada hace unos años para Benetton, en la que se mostraba un enfermo de sida. Asociaciones de pacientes y publicitarios critican que el fotógrafo italiano vuelva a recurrir a la "frivolidad" de provocar.
La Asociación de Pacientes con Transtornos Alimentarios de Madrid, Antares, pone en duda que esta campaña "sirva para algo nada más que para publicitar unas camisetas y a un creativo". En opinión de la presidenta de esta asociación, Carmen Flores, la manera más "clara" de ayudar en esta batalla contra la anorexia y la bulimia es poniendo en el mercado camisetas que puedan ponerse "todas" las mujeres: "¿La fotografía de esa mujer anoréxica estará impresa en camisetas de la talla 36? Ahí está el problema", señala. Para Flores, "se está frivolizando sobre una enfermedad mental gravísima. ´No a la anorexia´ es algo que decimos todos, lo que hay que hacer es fomentar valores que apoyen ese lema". Así, se muestra a favor de campañas "en positivo", como la que realiza la marca Dove, en las que aparecen mujeres "normales": "Eso sí que es efectivo".
Por su parte, la gerente del Club de Creativos, patronal del sector, Concha Wert, declaró ayer que no existen datos que demuestren que la efectividad de estas campañas. Wert puntualizó que estos anuncios más que despertar un debate sobre la anorexia generan sólo una polémica sobre la utilización de determinadas imágenes con fines publicitarios. Tampoco cree que anuncios como éste escandalicen a la opinión pública. "La gente está mucho más formada de lo que se piensa",
Víctor Curto, creativo publicitario y profesor de publicidad de la Universitat Ramon Llull, califica el trabajo de Toscani de "copia de un fracaso", que en su día ya llevó a Benetton a rescindir su contrato, ante la patente caída de las ventas. En todo caso, Curto defiende que las críticas contra la campaña de Nolita no deben basarse en la ofensa de "los neobeatos" sino en la frivolidad con que se trata una enfermedad tan grave como la anorexia. "Las marcas no están para hacer campañas de denuncia", al tiempo que opina que el consumidor que quiera rechazar esta publicidad, tiene en su mano el arma más poderosa: no comprar.
Para Fernando Ocaña, presidente de la agencia Tapsa, coincide en la poca originalidad de la propuesta. "Creo que este fotógrafo se reitera en su mal gusto y su mala publicidad. Hay cosas que no se deben utilizar para vender ni ropa ni cualquier otro producto", asegura. Para Ocaña, "este tipo de campañas son socialmente rechazables y, además, publicitariamente no funcionan".

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