AQUI NO HAY PLAYA

Si el aleteo de una mariposa en Vallecas puede provocar un tornado en Kazajistán, a veces una humilde columna provoca que te escriban desde el otro lado del arte. Llega La Noche en Blanco, blanca como la leche de Cindy Picard, que el pasado 23 de agosto fue amonestada por amamantar a su hijo frente a la Maja Desnuda. Parece que al arte le gustan las Madonnas de la Leche sólo si están pintadas al óleo. Cindy propone ahora otra forma de celebrar La Noche en Blanco y llama a las mamás con niños pequeños a saciar el hambre de sus hijos de blancura y su propia hambre de belleza en uno de los museos más hermosos del mundo, que tiene ahora la oportunidad de convertirse en un museo amigo de los niños. En estos tiempos en que los bebés se han convertido en España en un bien escaso, la Vía Láctea del Arte es la performance que vale la pena. Cindy convoca a las mamás madrileñas a dar de mamar a sus hijos mañana domingo 23 de septiembre entre las 12 y la una del mediodía en la sala 16b delante de la Maja Desnuda.

Parece que ahora mismo la maternidad es más provocativa que el sexo. Podemos aceptar la desnudez de la Maja, porque es como la desnudez de los dioses y podemos aceptar que una mujer amamante en público si es una imagen de la Virgen María. Pero una madre normal de las que aspiran a recibir los 2.500 euros de Zapatero tiene que escoger entre la naturaleza y el arte. Dar artísticamente el pecho se considera algo vergonzante. Otra cosa sería si Cindy no fuera madre sino artista y su bebé fuera de plástico. La naturaleza no imita al arte. La naturaleza es arte. Cindy dice que la suya es una manifestación llena de paz y amor. Amor al arte y amor a la vida. En estos tiempos en que tener hijos es un lujo y en los que tanto se cacarea con las ayudas a la familia dar el pecho puede ser todo un arte, una manera de llamar la atención sobre el Museo del Prado. Las madres lactantes no sólo tienen derecho a disfrutar de tanta belleza sino que pueden contribuir a ella, por ejemplo de esta forma.

En medio de tantas malas noticias, dar de mamar frente a la obra de un genio es un modo genial de pedir un mundo más amplio y más libre y de hacer crecer la materia de la que andamos más escasos: la ilusión. Si luego como he dicho este acto lo firmara Andy Wharhol, o si la propia Cindy fuera pintora nos hallaríamos ante una de las performances, de las reivindicaciones libertarias más originales de La Noche en Blanco. Así que este domingo, porque los domingos no se paga entrada, invitamos a los bebés más guapos del mundo que sin duda se encuentran por Madrid a entrar en la Historia del Arte y de los Museos. Seguro que hasta a la Maja Desnuda le entran ganas de dar el pecho.

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