LA CRISIS DE LA FEDERACIÓN NACIONALISTA

El diputado aboga por "pulir asperezas y defectos" a un candidato que "pende de un hilo"

CDC y UDC aseguran oficialmente no querer azuzar la nueva crisis que les enfrenta, pero la realidad es muy otra. Mientras los entornos más inmediatos de Artur Mas y Josep Antoni Duran Lleida mantienen contactos para tratar de reconducir la situación, otros dirigentes de CDC transmiten la impresión de que se ha llegado al punto de no retorno respecto a la candidatura del líder de UDC para las elecciones generales.

La punta del iceberg emergió ayer con unas significativas declaraciones de un dirigente tan relevante como Oriol Pujol Ferrusola, hijo del ex president y señalado por algunos como la gran esperanza blanca del catalanismo. Oriol Pujol opinó ayer que la candidatura del líder de Unió está "pendiente de un hilo" y que, en cualquier caso, de acabar formalizándose, habrá que "pulir las asperezas y los defectos" que entiende que tiene como candidato. Hay que tener en cuenta que Oriol Pujol es subdirector de campaña de la candidatura de Duran. En Unió Democràtica se interpretan estas y otras declaraciones de dirigentes de CDC como una "presión evidente" para que Josep Antoni Duran Lleida tire la toalla. En estos momentos, en Unió se considera a Oriol Pujol como principal "bombero pirómano" de la crisis y recuerdan que fue el ex president quien primero habló públicamente de la posibilidad de ruptura de la federación.

La posición de Pujol y de otros cuadros de CDC no coincide con el criterio que sostiene Artur Mas y así se lo comunicó, al parecer visiblemente molesto. También hicieron declaraciones otros dirigentes como Xavier Trias, que iban en dirección contraria, es decir, sosteniendo una tesis conciliadora. Mas encargó a su secretario de comunicación, David Madí, que trasmitiera una circular a todos los miembros de la ejecutiva de CDC decretando silencio sobre la crisis. El propio secretario general de CDC ha optado por guardar silencio para enfriar la situación y mirar de reconducirla antes del inicio del debate de política general en el Parlament.

Mas se planteaba este debate como la oportunidad de presentar su alternativa catalanista frente a los problemas que han afectado al tripartito, especialmente los problemas de los servicios públicos, el apagón de Barcelona, el caos de Renfe.

Por ello, Artur Mas ha restringido súbitamente sus intervenciones públicas. Por ejemplo, rechazó intervenir ayer mismo en una entrevista en televisión precisamente para no dar pie a malentendidos y para que quedara clara su voluntad conciliadora. El encuentro entre él y Josep Antoni Duran Lleida que algunos dirigentes de las dos formaciones están tratando de propiciar seguía, sin embargo, sin tener fecha, entre otras razones porque el líder de UDC se encontraba indispuesto.

Xavier Trias era uno de los dirigentes moderados de CDC que urgía la reunión para evitar enquistar una situación "complicada y compleja" e impedir que la crisis causara la ruptura de CiU.