El desarrollo de nuestra comunidad autテウnoma supone, segテコn algunos, la instalaciテウn de ciclos combinados, lテュneas de alta tensiテウn, regasificadoras... Todo ello, aderezado con el beneplテ。cito de quienes no saben defender los intereses de Asturias de un modo firme y decidido. Hay que pensar, por tanto, que el modelo de sociedad que para Asturias se defiende por parte de una determinada clase polテュtica significa aceptar todas aquellas imposiciones que nos vengan de afuera, aunque hacerlo suponga jugar con nuestro medio ambiente y con nuestra salud.

A quienes defendemos una Asturias limpia, un paraテュso natural donde no tengan cabida las industrias contaminantes ni las agresiones a nuestra salud, se nos acusa de entorpecer el desarrollo de una regiテウn que siempre se ha caracterizado por ser un referente en cuanto a paisaje, calidad medioambiental, afabilidad de sus habitantes, gastronomテュa, folclore y cultura, fundamentalmente.

Esa afirmaciテウn refleja la pobreza de argumentos vテ。lidos a la hora de responder a los planteamientos debidamente razonados que desde los movimientos sociales venimos haciendo para oponernos a la instalaciテウn de una serie de industrias que, lejos de ser beneficiosas para el Principado, irテ。n dejando en テゥl un daテアo irreparable que en algunos puntos ya empiezan a notarse, y nuestros polテュticos, lejos de fijarse en unos parテ。metros que razonan desde los propios テウrganos de Gobierno (lテゥase Secretarテュa General de la Energテュa) la innecesaria instalaciテウn de ciclos combinados y autopistas elテゥctricas en Asturias, de valorar en positivo las observaciones del propio Joan Clos desaconsejando estos mテゥtodos por la pテゥrdida de energテュa que supone su traslado (aproximadamente, un 15%) y argumentando la necesidad de que la misma se produzca en sitios cercanos al lugar de consumo; lejos tambiテゥn de respetar la autonomテュa de los ayuntamientos o de sentarse con quienes planteamos una oposiciテウn seria y rigurosa a dicho desarrollo, para tratar de conocer la realidad social sobre la que argumentamos nuestra negativa para conjuntamente buscar alternativas que estテゥn en consonancia con las verdaderas necesidades de nuestra regiテウn, se inhiben, aceptan derogar un reglamento como el RAMINP para favorecer la instalaciテウn de industrias contaminantes a las puertas de nuestras viviendas (cuando en la mayorテュa de las comunidades autテウnomas sigue vigente en su totalidad) y no se atreven a dar la cara cuando se les exigen compromisos pidiテゥndoles una actuaciテウn consecuente con las decisiones que en los テウrganos consultivos y ejecutivos de las instituciones locales se toman, o cuando se les solicita informaciテウn sobre aquellos lugares susceptibles de ser posibles instalaciones de industrias que puedan incidir de forma negativa en el medio ambiente y en la salud de los habitantes.

Queda, tan sテウlo, la esperanza de que alguien, tambiテゥn polテュtico, sea consecuente con sus propias argumentaciones y exponga ante el resto de sus compaテアeros los mismos planteamientos que nosotros hacemos, basテ。ndonos precisamente en un estudio donde cumpliテウ un papel fundamental. Hablo del actual consejero de Sanidad, ya que テゥl fue uno de los autores del trabajo donde se recogen las cifras de mortalidad por cテ。ncer en Asturias y en las Cuencas, a partir del cual puede verse la evoluciテウn de esta enfermedad y las diferencias porcentuales que existen de unas zonas a otras dentro del Principado; algo que, a dテュa de hoy, estamos seguros que habrテ。 crecido algテコn punto mテ。s. Como recordatorio y orientaciテウn, la comarca del Caudal estテ。 un 18% por encima de la media regional en lo que a enfermedades cancerテュgenas se refiere, un 7% mテ。s que Langreo y Gijテウn, por lo que estamos seguros de que el seテアor consejero podrテ。, con mayor detalle que nosotros, argumentar dicho estudio ante el resto de compaテアeros del grupo parlamentario al que pertenece y hacerles ver, a ellos, a nuestro presidente y a la mayorテュa de las corporaciones de las Cuencas, la conveniencia de tomar en consideraciテウn la oposiciテウn vecinal que existe hacia ese tipo de industrias.

Como dije, se nos acusa de entorpecer el futuro de Asturias, y yo pregunto: ツソcuテ。l es ese futuro si, entre enfermedades, envejecimiento de la poblaciテウn, prejubilaciones, falta de iniciativa y voluntad polテュtica para la creaciテウn de empleo estable, caminamos hacia una desertizaciテウn en todos los テウrdenes dejando que nuestra comunidad vaya muriendo poco a poco a manos de quienes por la ineficacia en su gestiテウn estテ。n prostituyテゥndola de una forma barata y poniテゥndola en manos del proxenetismo que sobre ella irテ。n ejerciendo en el futuro las elテゥctricas?

Asturias no puede resignarse a esa situaciテウn, y quienes aテコn tenemos claro el concepto y el modelo de desarrollo que esta regiテウn necesita no vamos a permitir que eso suceda utilizando todas aquellas armas que legalmente podamos tener a nuestro alcance, por lo que la clase polテュtica y sindical asturiana deberテュa analizar profundamente muchos de los planteamientos que a lo largo de los テコltimos meses se han venido haciendo desde las diferentes plataformas sociales y medioambientales, a quienes, lejos de escuchar, se les ha ninguneado en todos los sentidos, sin tener nunca en consideraciテウn los motivos de nuestras protestas.

No podemos ceder al chantaje ni a la presiテウn de aquellos que dejarテ。n en esta comunidad autテウnoma la contaminaciテウn, los daテアos a nuestra salud, el deterioro medioambiental o la agresiテウn a nuestros paisajes protegidos. Porque, en definitiva, no deja de ser un chantaje el que se nos acuse de ser los culpables de paralizar el desarrollo de una regiテウn que, a juicio de no sテゥ sabe quテゥ parte del Gobierno, considera necesario desarrollar Lada-Velilla (a cuyo proyecto se opuso en su dテュa el Foro Cテュvico de Medio Ambiente de Mieres por cruzar, del mismo modo que ahora lo hace, el paisaje protegido de las Cuencas) para poder llevar a cabo la instalaciテウn de seis ciclos combinados, uno de los cuales ya se estテ。 construyendo (Soto de Ribera) y otro (La Pereda), por la ineptitud de algテコn representante municipal, cuyo cese esperamos se produzca en breve, estテ。 en proceso de estudio geolテウgico para su cimentaciテウn.

Lo han dicho por nosotros con una mayor autoridad tテゥcnica y polテュtica: Asturias es una regiテウn excedentaria en energテュa que para nada necesita este tipo de instalaciones, aunque alguna se haya solicitado por la vテュa de urgencia. Son las zonas del este, centro y sur de nuestro paテュs las que realmente necesitan aumentar la producciテウn para consumo propio de esa energテュa, y en ellas han de construirse aquellas instalaciones que realmente sean necesarias, ya que, ademテ。s, ello supondrテュa guardar el necesario equilibrio y producir la energテュa que realmente se vaya a consumir. テ鋭a es la filosofテュa a seguir y que de algテコn modo se aprecia en el plan de revisiテウn de la energテュa 2005-2011, la misma que el ministro Joan Clos defiende.

Nuestros polテュticos y sindicalistas deben ser consecuentes, pensar que el futuro de Asturias estテ。 en el desarrollo de otras iniciativas y tomar en consideraciテウn que テゥse serテュa el principal motor para regenerar la maltrecha economテュa que algunos tratan de maquillar inテコtilmente, dejando claro que el conjunto social del Principado, el mismo que ha depositado su confianza en ellos el pasado 27 de mayo, les exige un respeto hacia la sociedad asturiana, que es, en definitiva, a la que realmente han de rendir cuentas.

Por esa razテウn, no seremos nosotros los culpables de paralizar el crecimiento socioeconテウmico de una regiテウn que debe seguir luchando por mantener su hegemonテュa como Paraテュso Natural, sino aquellos que tienen el deber de defenderla.

Esperamos por su parte un gesto de buena voluntad.

Nosotros rechazamos el chantaje.

テ]gel Luis Rubio es secretario de la Federaciテウn de Asociaciones de Vecinos de Mieres.