Convergència culpa a Duran de beneficiar a sus adversarios, de Dani Corsero en El Mundo de Cataluña
La permanente del partido se reúne para tratar el desplante e intenta zanjar la polémica asegurando que el programa de las generales está en sus manos
El horno de CiU no está ni para bollos ni para desplantes.Por eso, Convergència, el hermano rico de la federación, escenificó ayer un golpe sobre la mesa después de que, por sorpresa, Josep Antoni Duran Lleida congelara el pasado sábado su designación como cabeza de cartel nacionalista en las próximas elecciones generales. La decisión del líder de Unió no gustó nada y había enfado entre sus socios por haber ofrecido munición gratis a sus adversarios, pero Convergència se impuso el silencio hasta la reunión de la permanente, celebrada ayer, y que duró más horas de lo que acostumbra.
Un portavoz de la federación hablaba de la necesidad de «contemporizar» y calmar los ánimos y aseguraba que en la reunión no habían sonado unas palabras más altas que otras, ni para hablar de la ruptura de la federación. Al final, del encuentro sólo salió un comunicado, que viene a ser un estirón de orejas al líder socialcristiano por condicionar su participación en las próximas legislativas a conocer las características de la refundación del catalanismo que pretende llevar a cabo Artur Mas.
Duran, asustado por posibles posiciones soberanistas que superen la vía autonómica, remarcaba que quería conocer qué programa deberá defender durante la campaña electoral. Y Convergència le respondió que la estrategia «se definió y acordó conjuntamente con UDC el pasado 23 de julio, por lo que su proyecto para 2008 no se verá condicionado por la idea del nuevo catalanismo que tenga Mas.
Así las cosas, le conminaba a «ponerse manos a la obra», porque es a él a quien le corresponde «poner en marcha los mecanismos internos para concretar el programa y la actuación conjunta» de la federación.
El comunicado daba por hecho que «las discrepancias públicas entre CDC y UDC» protagonizadas por Duran «sólo sirven para contentar a nuestros adversarios» y «aburrir» a la ciudadanía.
Respecto al nuevo proyecto político que Mas presentará en un acto especial el próximo 20 de noviembre, Convergència considera que «Unió comprobará que en la definición de nuestro proyecto se pueden sentir bien representados». El partido que preside Jordi Pujol sostiene que «más allá de la confrontación entre izquierda y derecha, el catalanismo ha de ser el elemento cohesionador de las voluntades, los deseos y los anhelos de una mayoría amplia de la sociedad catalana».
En todo caso, el nuevo proyecto político, para el que han sido sondeados miembros socialistas como el ex president de la Generalitat Pasqual Maragall y miembros del ala más independentista, «va más allá de unas elecciones, sean las que sean».
Duran todavía advertía ayer que no piensa ser candidato de CiU en las próximas elecciones generales si Convergència empuja a la federación nacionalista hacia las tesis más soberanistas.En declaraciones a la emisora RKB, Duran justificó su decisión de aplazar su proclamación oficial como candidato hasta que Convergència concrete hasta dónde quiere llegar con su propuesta de refundar el catalanismo.
«Quiero saber si tengo que defender un referéndum para la independencia en 2012, porque entonces no estaré de acuerdo. Y quiero saber si debo dar prioridad a un acuerdo con Esquerra, como señalan algunos militantes de Convergència, porque entonces no estaré de acuerdo», apuntó el líder de Unió.
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