La Coctelera

Reggio

Un lugar de encuentro para leer juntos, continuación de Caffè Reggio http://www.lacoctelera.com/caffereggio

17 Septiembre 2007

La estrategia de basar el discurso en la economía suscita discrepancias en el PP, de Carmen del Riego en La Vanguardia

Los apoyos de Botín, González y Alierta al Gobierno desconciertan en la calle Génova

El debate en el PP alrededor de si es conveniente hacer recaer el peso de su discurso sobre la economía familiar o no se inclina en favor de los que abogan por ello, tal como defiende el propio Mariano Rajoy. Con este planteamiento, aseguran en la dirección popular, tienen un discurso que ofrecer a la población de entre 25 y 40 años.

Hay opiniones para todos los gustos y discrepancias sobre qué estrategia seguir. La discusión en el PP es si los españoles notarán "la crisis económica" en sus bolsillos antes de las elecciones generales o no. Los que están convencidos de que sí - mayoritarios, y entre los que se encuentra el propio Mariano Rajoy- defienden que el temor y la desconfianza por su economía la percibirán los ciudadanos en diciembre. Otro sector, en el que figura Cristóbal Montoro, sostiene, en cambio, que la desaceleración, pese a producirse, tendrá un efecto mínimo en los bolsillos de los españoles.

La discusión no es teórica, porque marcará la estrategia de los populares: hacer recaer el peso de su discurso político sobre la economía familiar o no. A las claras está que la dirección del Partido Popular ha decidido que sí, que la crisis se notará. Y que, por lo tanto, debe alimentar esa incertidumbre, para luego presentarse como los únicos capaces de hacer frente a los momentos de dificultad, tal como hizo José María Aznar en 1996. Por eso el portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, llegó a hablar de "recesión económica".

Con este planteamiento, el PP, aseguran en la dirección popular, tiene un discurso que ofrecer al segmento de población que se sitúa entre los 25 y los 40 años, en el que el PP tiene menos apoyos. Un grupo caracterizado, subrayan, por la precariedad en el empleo y la subida de los tipos de interés, y que ve cómo disminuye su poder adquisitivo.

A este convencimiento de Rajoy de que los bolsillos se resentirán por el incremento de las hipotecas, la caída del empleo y la pérdida del poder adquisitivo se debe que el líder de la oposición - respaldado además por las posiciones del vicepresidente económico, Pedro Solbes, que habló sobre las incertidumbres de la economía española y discrepó de las propuestas de los ministros que suponen incremento del gasto- eligiera la semana pasada, en su primera pregunta al presidente del Gobierno en la sesión de control del Congreso, la economía. Tema que repetirá el próximo miércoles, cuando Rajoy preguntará a Zapatero "¿qué medidas va a adoptar el presidente del Gobierno para que se recupere la confianza en la política económica española dentro y fuera de nuestras fronteras?".

Lo que no se esperaba la dirección del PP, y ha sentado muy mal en la calle Génova, es que varios de los principales gestores de las grandes empresas del país, como Emilio Botín, presidente del Banco Santander; Francisco González, del BBVA, y César Alierta, de Telefónica, hayan salido en apoyo de la política económica del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Así interpretan al menos en el PP las declaraciones de estos grandes empresarios, que trataban de dar confianza en la economía. Y no es para menos. Cuando a finales de marzo de este año Emilio Botín, pese a que no tiene por costumbre participar en actos políticos, acudió a un desayuno informativo de Mariano Rajoy, en el PP vendieron su presencia como la confirmación de que hasta los grandes empresarios ya daban por hecho un triunfo de los populares en los comicios.

Así, cuando la semana pasada, en pleno debate sobre las consecuencias que tendría para España la crisis norteamericana, Botín recibió a Zapatero en la ciudad financiera del Santander, en la calle Génova cayó como un jarro de agua fría el respaldo a la política del Gobierno, a seis meses de las elecciones. Sobre todo, por "la exageración" con la que se produjo, porque analizado desde la misma perspectiva que el gesto de marzo significaba que el mundo empresarial no cree en una victoria electoral del PP. Por eso las referencias a esa visita fueron la tónica en los siguientes días por parte de Mariano Rajoy. "La cifra macroeconómica de crecimiento es buena, pero el reparto es desigual, y los asalariados no han visto reflejado en su forma de vida ese crecimiento", dijo en la reunión del grupo popular del Senado. Y añadió: "Es obvio que les ha aprovechado más a las empresas, como estamos viendo todos".

En la junta directiva nacional ya había hecho otro comentario: "Hace no muchas horas el señor Rodríguez Zapatero apareció en los medios de comunicación, en el lugar donde todos los presentes conocen, y afirmó que la situación de la economía española era envidiable. Ahí vimos su verdadera talla". Y cuando no era Rajoy, era el coordinador del programa, Juan Costa: "Entiendo que el presidente del Gobierno pueda reunirse con las entidades financieras y los banqueros, pero no se da cuenta de los problemas económicos de las familias", dijo.

De todas formas, el PP seguirá adelante con este planteamiento respecto a la política económica, y sólo datos claros de que la desaceleración no se produce como ellos esperan les harán virar su estrategia en este ámbito. Esta posibilidad, sin embargo, no entra dentro de los planes a corto plazo de Rajoy.

servido por reggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, fundamentalmente de política y economía, que pretende divulgar trabajos publicados por diferentes autores en otros medios digitales.

Estadísticas

Estadísticas

Fotos

reggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera