Admite que hay igualdad entre el techo electoral de los 'populares' y el suelo de los socialistas
Está preocupado por su situación en Andalucía y Cataluña y la fuerza del PP en Madrid y Valencia
El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, tiene decidido no empezar a contratar encuestas hasta finales de mes o principios de octubre, una vez que acabe definitivamente la resaca del verano y todo el mundo esté en su sitio.
Sin embargo, en las filas socialistas se mueven ya todo tipo de análisis sociológicos, estudios, cábalas y apuestas sobre lo que puede ocurrir en marzo, con ciertas dosis de incertidumbre.
Y uno de los análisis más extendidos es que si los socialistas quieren volver a ganar en 2008 necesitan aquel voto extra que tuvieron el 14-M, que algunos llaman «voto prestado», otros «voto espontáneo» y algunos «voto circunstancial», precisamente por las terribles circunstancias que ocurrieron en Madrid tres días antes de los comicios.
El PSOE se quiere volcar en lograr que al menos una gran parte de aquellos votantes repitan la misma papeleta, porque es un hecho incontestable que los máximos dirigentes del partido admiten que entre los dos principales partidos hay más igualdad de la que esperaban.
El diputado, sociólogo y ex jefe de Gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero, José Andrés Torres Mora, lo explica así: «El Partido popular tiene un techo muy alto, y nosotros un suelo muy alto. Ambos están muy cercanos, que es lo que están reflejando ahora las encuestas, aunque yo creo que ligeramente a nuestro favor tres o cuatro puntos. Serán determinantes los próximos meses, cuando los ciudadanos fijen más sus posiciones, y creo que esto nos debe favorecer», afirmó a EL MUNDO.
En el ya constituido cuartel electoral de Ferraz también se comparte el análisis de que, a medida que se acerquen las elecciones, se entre más en campaña, se explote más la figura de Rodríguez Zapatero e, incluso, se celebren debates televisivos, la tendencia de voto se inclinará más a favor de los socialistas.
Para ello, confían ciegamente en el liderazgo de Zapatero y su imagen, frente a la del líder del PP, Mariano Rajoy, así como en que empiecen a calar los mensajes de lo que se ha hecho en esta Legislatura, algo que los socialistas ven con más optimismo en los últimos meses.
Sin embargo, también creen que es necesario movilizar a esos votantes del 14-M para que no se queden en casa, ya que hay bastante seguridad de que su voto no irá a ninguna otra formación política.
Otro aspecto de preocupación en Ferraz es el ambiente que se respira en las cuatro grandes comunidades autónomas que, según todos los sociólogos, deciden las elecciones: Madrid, Valencia, Cataluña y Andalucía.
Algunos dirigentes del PSOE admiten a regañadientes que mientras el PP sigue muy fuerte en Madrid y Valencia -sus dos grandes feudos-, los socialistas no pasan por sus mejores momentos en Cataluña y en Andalucía.
Ni que decir tiene que Zapatero se volcará en los dos graneros de voto socialista y, a la vez, en los dos reinos del Partido Popular, para intentar cambiar ambas tendencias.
No obstante, a día de hoy se ve difícil restar votos al PP en sus comunidades, cuando los socialistas en Madrid todavía tienen un líder nuevo y poco conocido, y en Valencia se mantiene a un secretario general que sabe ya que no seguirá tras las elecciones.
No obstante, la gran batalla electoral se circunscribirá a estas cuatro comunidades, aunque los socialistas están empeñados en arañar algunos diputados en Galicia, País Vasco, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Canarias y hasta en Extremadura.
Las estimación de José Blanco es que, en cualquier caso, el PSOE no bajará de los 160 escaños, y asume que es muy difícil que supere los 170 (actualmente tiene 164 diputados). Es decir, que los socialistas no aspiran más que a quedarse como están, y esto pasa obligatoriamente por que aquellos votantes del 14 de marzo vuelvan a darle su confianza al PSOE, lo que no parece estar nada claro.
El presidente del Gobierno hace una lectura más positiva ante sus colaboradores más cercanos, convencido de que las políticas emprendidas en esta legislatura están calando más de lo que dicen las encuentras. Según uno de sus asesores, la frase preferida de Rodríguez Zapatero es: «Estamos haciendo políticas que benefician a mucha gente, gente que no tiene voz, pero tiene voto y lo usará». Veremos.
© Mundinteractivos, S.A.

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