Porque Imaz no era el problema. El problema es quienes lo inventaron y lo colocaron. Y para qué, claro.

Ha sido empalagoso y vergonzante el panegírico de algunos medios a JJ. Imaz. Por ejemplo, esa noche tras 15 minutos dedicados a la noticia en el principal informativo de ETB, diríase que el mismísimo José Antonio Aguirre se hubiera retirado de la política... Otros diez minutos la noche siguiente, tratando las reacciones y declaraciones…….Josu Jon, un político sobredimensionado desde que hace cuatro años inventaron su candidatura, elevado ahora a la categoría de alguien auténticamente importante. Y Deia...ay, Deia, Deia...cómo algo tan nuestro puede sesgarse tanto?

A Imaz se le ha despedido porque estaba amortizado, ya había hecho el ridículo más allá de lo admisible y previsto, e incomodaba hasta a los propios. Pero ha de magnificarse su importancia para ocultar las intenciones que lo encumbraron como candidato hace cuatro años. Es sacrificar al muñeco, para que el ventrílocuo aparezca como inocente.

Se le están atribuyendo valores ideológicos y de liderazgo falsos para exculpar a los mentores de esta marioneta, que en su candidez, se creyó el papel. Y se vende su renuncia como sacrificado acto de conciliación y unidad, como para partir de cero, cuando en realidad se pretende que dirijan los mismos, al coste mìnimo de sustituir al que menos pinta, eso sí, agrandando su figura mediante el alargamiento artificial de su sombra con focos.

Tras Imaz se ocultaban un tropel de personas e intereses que tienen nombres propios. Por supuesto uno de ellos Urkullu, comisario político de una Bizkaia a la Búlgara, que ahora (tachán, tachán!) aparece en escena como… neutral candidato de consenso¡!!

Se vaya a Iberdrola o a la Fundación Sabino Arana, el destino del PNV no está unido al devenir personal Imaz, por mucho boato que se orqueste en torno a su dejación. Más miedo dan los que tras él se ocultaban, más sectarios, más vengativos y más crueles que el cándido Josu Jon. Tipos sin piedad.

Y en la praxis polìtica, da lo mismo lo que el texto de la ponencia de consenso diga. La corte de Imaz ya contravino la ponencia vigente cuando consiguieron su advenimiento, y lo volverán a hacer. Están justo ahí detrás. ¿No les veis los pies tras la cortina de Imaz?