Zapatero-Rajoy, un clásico que vuelve esta tarde al Parlamento, de Antonio Casado en El Confidencial
Hoy reaparece Rodríguez Zapatero en las sesiones de control parlamentario. Por la mañana, en el Senado, donde Pío García Escudero (PP) le pregunta por los mecanismos mentales que le han llevado a denominar Gobierno de España al Gobierno de España. Toma ya. O sea, que a una ocurrencia del presidente del Gobierno responde con otra ocurrencia el portavoz ‘popular’ en el Senado. Y luego se quejarán de que muchos ciudadanos opinen que la política es un cachondeo.
Por la tarde, primer cuerpo a cuerpo Zapatero-Rajoy -de aquella manera, lo que dan tres minutos de esgrima parlamentaria-, después del Debate sobre el Estado de la Nación de hace dos meses. El flamante candidato del PP a la Moncloa preguntará al titular por sus recetas para afrontar los nubarrones que se ciernen sobre la economía española.
La pregunta de Rajoy coincide con un pronunciamiento de la Unión Europea que rebaja en una décima el crecimiento económico en la región, pero mantiene intacta la previsión de crecimiento para España en un 3,7 %. Y, ya con la vista en el ombligo, Zapatero dijo ayer a sus diputados que nadamos en la abundancia, que el paro y la temporalidad seguirán a la baja, que habrá nuevos derechos, más prestaciones sociales, nuevas infraestructuras, menos deuda pública.
Ah y, por cierto, tratará de demostrarle con números que su balance económico supera ampliamente el reto que el propio Rajoy le puso durante el debate de investidura.
Es difícil abrirse paso entre el tufo electoralista de lo que se dice cuando todo se orienta a la lucha por el poder en las urnas de marzo. Vean a Zapatero situando a la economía española en la ‘champions league’ de los mejores del mundo. O a Rajoy apostando por su propia capacidad para hacer cincuenta Gobiernos mejores que el actual.
Esa atmósfera cargada de voluntarismo desborda a quienes, aun desde su pertenencia a la casta política, tratan de mantener la cabeza fría. Y una cierta distancia. Ahí tienen ustedes al mismísimo vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, elogiando públicamente la inteligencia y la preparación del candidato del PP a la Moncloa, Mariano Rajoy. O, al otro lado de la barricada electoral, al director gerente del FMI y dirigente clásico del PP, Rodrigo Rato, reconociendo sin ningún empacho que las malas noticias económicas son de origen internacional y no nacional.
Sin embargo, el jefe político de Solbes (Zapatero) dirá que el liderazgo de Rajoy es una asignatura pendiente en el PP. Y el jefe de Rato (Rajoy) dirá que el presidente del Gobierno es un frívolo al olvidar que "en España tenemos problemas económicos serios, con personas con dificultades para llegar a fin de mes, problemas con las hipotecas, problemas con la cesta de la compra, empleo de poca calidad".
Es preciso que a partir de ahora apliquemos a los dos protagonistas de la lucha por el poder el correspondiente C.R.E.E. O sea, el coeficiente reductor de entusiasmos electorales. Por higiene mental, claro.

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