Todos los partidos políticos reciben silbidos en la ofrenda floral a Rafael Casanova, a la que volvió el PP
La primera Diada de José Montilla como presidente de la Generalitat vino marcada por el debate sobre la refundación del catalanismo. El president rechazó la idea de Artur Mas de que las fuerzas catalanistas se agrupen bajo unas mismas siglas.
La celebración de la Diada no escapó del debate abierto sobre el futuro del catalanismo y la conveniencia de que sufra una refundación. Una discusión de nuevo cuño que centró ayer muchas de las declaraciones y comentarios de los líderes políticos, que cumplieron con la tradicional ofrenda floral al monumento de Rafael Casanova, donde todos los partidos fueron silbados y abucheados - algo que ya viene siendo habitual año tras año- por algunos de los allí presentes.
En lo que fue su primera Diada como presidente de la Generalitat, José Montilla rechazó la propuesta lanzada por el presidente de CiU, Artur Mas, de agrupar a las fuerzas catalanistas bajo unas mismas siglas afirmando que "el catalanismo es, y la historia de nuestro país así lo demuestra, afortunadamente, plural". Montilla remarcó que el hecho de que haya sensibilidades catalanistas en diversas formaciones "hace más fuerte a Catalunya". El president trató de desbaratar el argumento esgrimido por Mas de que Convergència Democràtica debe ser la "casa común del catalanismo", una adaptación al siglo XXI del pal de paller pujoliano. "Se puede ser causa común, pero no casa común", dijo Montilla al respecto.
El presidente de la Generalitat y primer secretario del PSC ahondó en las discrepancias públicas de CDC y UDC, y declaró que "cuando hay gente que habla de refundar normalmente es que tiene problemas en su casa, no lo digo obviamente por el ex president Pasqual Maragall, sino por Mas".
Montilla evitó pronunciarse sobre la propuesta de su conseller de Vicepresidència, Josep Lluís Carod-Rovira, de que Catalunya celebre un referéndum de independencia en el 2014. El president dijo que Catalunya es hoy y será en el futuro "lo que los ciudadanos decidan" y remarcó que elección tras elección "el pueblo catalán ha dicho lo que quería para su país".
Mientras, el presidente de CiU, Artur Mas, dijo sentirse esperanzado de que los catalanes empiecen a sentir más "ilusión y confianza" gracias al proyecto de refundación del catalanismo que pretende liderar. Para el líder convergente, Catalunya vive hoy un momento difícil, un momento de "desorientación y confusión" del que culpó al tripartito por su "falta de proyecto y liderazgo". Y ante esto, señaló que CDC está "poniendo las bases" para que los catalanes vuelvan a sentirse "orgullosos en un momento difícil".
Por su parte, Carod-Rovira dijo que nunca "se había visto con tanta claridad" como en la Diada de ayer que "Catalunya necesita un Estado propio" y se reafirmó en su propuesta soberanista para el 2014 frente a la propuesta de Mas, ya que considerada que ésta es sólo un movimiento táctico para "ampliar la base electoral" de CDC. El conseller de Interior y presidente de ICV, Joan Saura, afirmó que la fiesta de ayer será recordada por ser la del "despliegue" del nuevo Estatut y aprovechó su presencia en la ofrenda floral al monumento de Rafael Casanova para exigir al Gobierno que "cumpla" con las inversiones en infraestructuras que marca la normativa estatutaria. El presidente del PP, Daniel Sirera, destacó que su partido volviera ayer a asistir a la ofrenda tras tres años de ausencia, porque "es importantísimo dar voz" a los catalanes que no quieren la independencia.

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