Sostiene Rajoy que está en condiciones de hacer, desde el PP, 50 gobiernos mejores que los de Zapatero. Nombres, vengan los nombres y sus respectivos destinos. No es que sea muy difícil mejorar el Gobierno de Zapatero pero, conociendo la propensión de Rajoy a no cambiar nada ni a nadie, cabe imaginar que su Gobierno estaría integrado por gente de su entorno y no por “galácticos” de otras escuderías ajenas a la que hoy pilota el líder del PP desde la segunda posición de la parrilla, donde corre el riesgo de permanecer en la próxima temporada de la Fórmula 1 de la política española si las cosas siguen como van, por más que haya pintado el coche con los colores de la bandera nacional.

He aquí, a la vista de lo que hay en la cúpula del PP y de lo que hizo Aznar a la hora de formar su primer y exitoso Gobierno en 1996, como sería el Gobierno de Rajoy:

Presidente: Mariano Rajoy

Vicepresidente primero y Presidencia: Ángel Acebes

Vicepresidente Segundo y Portavoz: Eduardo Zaplana

Ministro de Economía y Hacienda: Miguel Arias Cañete

Ministra de Justicia: María Eugenia Carballedo

Ministro de Interior: Ignacio Astarloa

Ministro de Asuntos Exteriores: Jorge Moragas

Ministro de Defensa: Fernando López Amor

Ministro de Educación: Gabriel Elorriaga

Ministra de Asuntos Sociales: Ana Pastor

Ministro de Fomento: Juan Costa

Ministra de Administración Territorial: Soraya Sáenz de Santamaría

Ministra de Cultura: Beatriz Rodríguez Salmones

Ministro de Sanidad: Mario Mingo

Ministro de Industria: Elvira Rodríguez

Ministro de Agricultura: Álvaro Nadal

Ministra de Medio Ambiente: María Teresa Lara

Con este equipo de gestión y presunto Gobierno se presenta Rajoy a las elecciones del 2008. Con estos bueyes pretende el líder del PP arar el campo español camino de la victoria electoral del próximo Campeonato del Mundo de la política española a bordo del nuevo prototipo, el bólido 2008 de la escudería roja y gualda del PP.

En caso de que esta lista “oficiosa” del nuevo Gobierno del PP merezca algún cambio o rectificación esperamos la oportuna aclaración de la misteriosa responsable de prensa de este partido, Carmen García Castro, aunque mucho nos tememos que poco o nada hay que decir al respecto, dada la pasividad del líder. Sí sabemos que a Zaplana le gustaría más que nada el Ministerio de Fomento para justificar la medalla que en su día le dio al Pocero de Seseña, y que a Acebes le encantaría regresar a Interior, pero como ocurre en el ejército, el escalafón es el escalafón y no se pueden mandar brigadas ni batallones una vez que se entra en el Estado Mayor.

En todo caso, si éste es el Gobierno de lujo que adorna el liderazgo del candidato Rajoy, podemos imaginar como serán los otros cincuenta de la fama con los que farolea sin enseñar las cartas el líder del PP. Del que se espera, en todo caso y en aras de eso que en esta legislatura de Zapatero se presentó como reglamento “del buen Gobierno”, que el PP incluya en su programa que los candidatos a ocupar ministerios sean sometidos a una comisión independiente del Congreso para examinar sus aptitudes para el cargo, al estilo de lo que ocurre en Estados Unidos.

Y dicho esto tenemos que reconocer que en el PP, y en su entorno, existen personas de primera fila capaces de mejorar el actual Gobierno de Zapatero, pero sería bueno que los españoles conocieran sus nombres y su disposición a colaborar, pero ello sí que le daría a Rajoy argumentos serios y una buena oportunidad.