11 de septiembre: buen día para matar patrias y naciones, de Iván Tubau en El Mundo de Cataluña
BULEVAR
Naciones y patrias. No personas que puedan estar encapsuladas en esas entelequias sin haberlo pedido. Matar una entelequia -DRAE: «cosa irreal»; DIEC: «que només existeix en la ment»- no es delito. Es una medida higiénica si queremos seguir en el reino la razón. Así lo entienden la mayoría de los ciudadanos de Cataluña: Onze de Setembre quiere decir día festivo. En el sentido estricto de no laborable. Y algunos años, este mismo, majestuoso y soleado puente de cuatro días.
La mayoría de los ciudadanos, he dicho. Por supuesto, no se incluyen los profesionales de la política. Para ellos es un día laborable: les toca interpretar La Diada nacional, que antes incluía el depósito de flores ante la estatua de un personaje imaginario llamado Rafael Casanova. En esa comedia, basada en la farsa sangrienta dieciochesca Austrias contra Borbones, los del PP interpretaban estoicamente año tras año el papel de malos apaleados. Josep Piqué, uno de los pocos políticos españoles guapos y sensatos, harto de dar cuerpo a un papel que no le iba, acabó diciendo: «Ja us ho fareu». Aunque ahora el acto central se haya trasladado al Parc de la Ciutadella, los ultras del nacionalismo -catalán por supuesto- siguen yendo a Alí Bey o al Fossar de les Moreres, on no s'hi enterra cap traïdor según el poeta nacional, Pitarra.
Este año, o sea hoy, los únicos políticos catalanes que han anunciado que no participarían en la mascarada han sido los tres diputados de Ciutadans: Albert Rivera, José Domingo y Antonio Robles, por orden de aparición en la lista. ¿Qué hacen esos chicos de Ciutadans -a quienes dicho sea de paso voté- en lugar de ir a la falla pétrea de Alí Bey a cantar esa soflama titulada Els Segadors? Pues mientras los demás estén en el parque, junto al zoo, ellos irán a la esquina de Tarradellas con Entenza para explicar «lo que realmente» -comillas suyas- ocurrió el 11 de septiembre de 1714. ¿Quién leerá el documento sobre «lo que pasó» -también estas comillas son suyas- en la fecha histórica? Pues nada menos que el historiador García de Cortázar.
Fernando García de Cortázar Ruiz de Aguirre, bilbaíno de 1942, es catedrático en la Universidad de Deusto, especialista en Historia de España y doctor en esa materia, aunque también en teología y miembro de la Compañía de Jesús. Ya sé que Josep-Lluís Carod-Rovira o Josep Bargalló no son doctores en Historia sino solo licenciados en Filología catalana, pero ¿ustedes se fiarían de su presunta objetividad a la hora de hablar del 11 de septiembre de 1714, siendo como son nacionalistas catalanes de piedra picada? Dado que entre los nacionalistas españoles, que haberlos haylos, algunos han descubierto que pegando al sustantivo patriota el epíteto constitucional la cosa queda más apañadita, ¿ustedes se fiarían de la hipotética objetividad de García de Cortázar a la hora de aclarar qué le pasó realmente a Cataluña con España?
En fin, ya saben: los que no siendo patriotas de Cataluña tampoco queremos serlo de España, ni siquiera coartada constitucional mediante, lo seguimos teniendo crudo.
ivan.tubau@uab.es
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