La Generalitat detecta cláusulas irregulares en el 97% de los contratos

Contratos que comprometen al cliente, sus ascendientes, descendientes, cónyuge y empresas participadas; intereses del 20% y el 30% en caso de retrasos o impagos; la prohibición de acudir a las oficinas de algunas entidades financieras hasta un año después de vencer la relación de exclusividad con la empresa... Éstas son sólo algunas de las cláusulas abusivas detectadas por la Generalitat durante la inspección realizada a 58 entidades distintas de reunificación de créditos, entre las que figuran tanto cadenas de franquicias como pequeñas firmas con sólo una oficina.

"En todas las entidades inspeccionadas se ha detectado alguna irregularidad: en 42 casos la publicidad es engañosa o induce a error; en 41no se publicitan las tarifas establecidas; en 33 de los 34 contratos facilitados hay cláusulas abusivas, y en otras 22 no había hojas de reclamación", resumen fuentes conocedoras de las actuaciones.

El secretario de Política Financera, Competència y Consum de la Generalitat, Miquel Salazar, no esconde la preocupación de la Administración ante el escenario de irregularidades generalizadas hallado en sus comprobaciones. "Sin prejuzgar, porque la instrucción de los expedientes aún está abierta y las empresas tienen que hacer sus alegaciones, lo cierto es que se trata de un sector muy desordenado y con irregularidades graves", afirma Miquel Salazar.

Entre los incumplimientos más importantes detectados por los técnicos de la Agència Catalana del Consum (ACC) figuran las cláusulas que establecen que los acuerdos verbales existentes entre las partes no tendrán validez una vez firmado el contrato. "Esta exigencia tiene mucho que ver con la forma de operar de estas empresas, porque el contrato no se firma hasta el final, después de muchas negociaciones y pactos sobre las condiciones, que el cliente da por definitivas aunque con frecuencia sólo le han dicho horquillas de precios y honorarios", comentan fuentes próximas a la ACC.

Otro de los abusos detectados es una cláusula que establece que "el término cliente utilizado incluye, además del mismo cliente, a los ascendientes, descendientes, cónyuge o entidad mercantil en la que tenga participación", de modo que se compromete a todo el entorno familiar de esa persona en caso de incumplimiento, sin que quizá tengan siquiera conocimiento de la operación. Algunos contratos exigen además la renuncia a la propia jurisdicción y obligan a aceptar los juzgados de la ciudad que escoja el intermediario. También se impone un derecho de exclusividad y la obligación de abonar la totalidad de los honorarios al intermediario si el contrato se rescinde antes del plazo previsto o el cliente negocia por su cuenta con alguna de las entidades contactadas por la reunificadora.

A este respecto, alguno de los contratos revisados regula que "los clientes no podrán presentarse en ninguna sucursal de las entidades presentadas por la empresa en el plazo de un año una vez vencido el derecho de exclusividad".

En materia de honorarios, la inspección de las autoridades de consumo ha detectado que las tarifas de los intermediarios van del 1% al 5%, con una aplicación arbitraria de estos porcentajes. "Dicen que se cobra más o menos en función del nivel de riesgo, pero quien asume el riesgo es la entidad financiera, que concede el crédito, no ellos", explican fuentes de la Generalitat.

Los inspectores también advierten en su informe que algunas empresas que ofrecen anticipos (a cuenta de la hipoteca que conseguirán para unificar los créditos) exigen el cobro de un interés del 30% del capital avanzado aunque no se consiga luego la financiación. Entre las condiciones abusivas figura otra que establece que si el cliente se niega a pagar los honorarios acordados se generarán intereses del 20% mientras dure la reclamación judicial.

Los informes de la Agència Catalana de Consum también consideran irregulares las prácticas publicitarias de las reunificadoras de deuda. "Inducen a error tanto en el concepto de ahorro - te prometen que al unificar tus créditos ahorrarás, cuando, aunque te baje la cuota, en realidad pagarás más años y más intereses- como respecto al coste de la operación y la identidad del anunciante, porque se presentan como si fueran una entidad financiera cuando en realidad son meros intermediarios que te ponen en contacto con un banco o con un prestamista particular", apuntan fuentes conocedoras de los expedientes.

Salazar subraya que, a pesar de los problemas detectados, "no tenemos ni una denuncia", lo que atribuye al hecho de que "quien acude lo hace en circunstancias de necesidad". Los ministerios de Economía y Sanidad trabajan en una regulación específica para el sector, de la que avanzaron un borrador en mayo, pero que aún no ha sido aprobado en Consejo de Ministros.