LA CUESTIÓN CATALANA
El ex president apoya también la referencia histórica de Pujol a la huelga fiscal
El ex presidente de la Generalitat Pasqual Maragall avaló ayer la necesidad planteada por el líder de CiU, Artur Mas, de refundar el catalanismo a base de reagrupar las fuerzas políticas democráticas que se reclaman progresistas y catalanistas. Con su intervención de ayer, el ex president socialistas vuelve a desmarcarse de la actual dirección del PSC, que criticó con dureza la iniciativa de Artur Mas y rehusó el planteamiento de Maragall, partidario de organizar en Catalunya el partido demócrata europeo - una formación de centro en la que tendrían cabida partidos hoy rivales como el PSC y CiU.
"Probablemente tendrá que haber un cierto rassemblement (reagrupación) que dicen los franceses, una cierta aproximación de posiciones de todo aquello que son fuerzas de carácter democrático y progresista, y en el caso de Catalunya, catalanista". Maragall piensa en una fórmula abierta desde el punto de vista catalanista "porque la tiene que entender gente que no es catalana".
Es una visión distinta y distante de la que se plantea desde la sede de la calle Nicaragua. Apuestan por ser ellos, como partido que gobierna en la Generalitat y en numerosos ayuntamientos, los que lideren "el nuevo catalanismo del siglo XXI". Además, la estrategia electoral de los socialistas catalanes, como sostuvo su secretario de organización, José Zaragoza, en la última ejecutiva, señala a CiU como su principal adversario y concretamente a Artur Mas. Zaragoza afirmó ayer que la federación nacionalista "ha perdido el rumbo" en las últimas semanas.
Pero ayer Maragall volvió a salirse del guión fijado por sus antiguos compañeros en la dirección del PSC. En Catalunya Ràdio afirmó que el proyecto del partido demócrata europeo - una formación que tiene sus orígenes en Italia y que se mira en el espejo del Partido Demócrata estadounidense- tiene muchos puntos de concomitancia con las intenciones expresadas por el líder de CDC.
Tanto Mas como Maragall abogan por superar el clásico eje izquierda-derecha y buscar nuevos espacios políticos que calen en diversos sectores de la sociedad. Una idea que no es nueva en el universo maragalliano: el ex president, desde su retorno del exilio romano, ha venido experimentando con fórmulas que huían de la ortodoxia de los partidos, como fue la creación de la plataforma político-cívica Ciutadans pel Canvi.
Ahora, desde que ha dejado de ser inquilino del Palau de la Generalitat y presidente del PSC, Maragall se ha adentrado en el espinoso debate en el que está sumida la socialdemocracia europea, que trata de reformular sus principios para revertir su retroceso electoral y social.
El ex president, quien, como Anthony Giddens -padre de la tercera vía-, aboga por ocupar el centro político, se ha entrevistado con políticos y personas del mundo económico, cultural, político. La más publicitada de estas reuniones se produjo a principios de julio con Francesc Homs, el hombre escogido por Mas para abrir CDC a nuevos sectores de la sociedad catalana a partir de un debate interno y externo para renovar el catalanismo. Maragall ayer mencionó esta reunión y los muchos puntos en común que encontró entre las ideas del diputado Homs y su propuesta, a la que ahora "todo el mundo se apunta con acentos diferentes".
Maragall señaló que en su encuentro con el político convergente "hubo bastantes coincidencias en el sentido de que estamos en una etapa nueva en este país, en España y Europa". Un nuevo escenario político y social que a su juicio obliga a que se produzca un cierto acercamiento de posiciones "de todas aquellas fuerzas de carácter progresista y catalanista". Una apertura que abriría espacios de diálogo y discusión diferentes a los actuales que permitirán el encuentro de partidos como el PSC o CiU.
La idea de Maragall coincide cronológicamente con el new deal catalanista que lanzará Artur Mas, quien pretende liderar -aunque está dispuesto a compartir el proyecto- "la refundación" de esta corriente abriendo el partido a nuevos sectores de la sociedad civil que hasta ahora permanecían ajenos a la actividad de las formaciones políticas para vertebrar un conjuntamente un nuevo movimiento catalanista que se convierta en el nuevo referente de la política catalana. Tanto Mas como Maragall consideran superado el clásico debate izquierdaderecha y abogan por nuevas vías.
El proyecto de refundación de Mas empezará a tomar cuerpo el próximo 20 de noviembre con un acto solemne en el Palau de Congresos de Barcelona, al que serán convocados representantes de la sociedad civil y políticos de diferentes ideologías. Se espera que el ex president Maragall asista, así como Joan Carretero, quien lidera Reagrupament.
Cat, corriente interna de Esquerra Republicana crítica con su actual dirección.
Maragall en su intervención radiofónica entró en otro tema espinoso: la huelga fiscal que el pasado lunes recordó el ex president Jordi Pujol como medida de presión ante lo que considera una escasa inversión del Estado. El ex presidente no abogó por esta fórmula, que consideró llamativa y "poco factible". Pero afirmó que "hay sistemas más educados, pero cuando los sistemas más educados no funcionan, que es lo que parece, no está nada mal que una persona que ha sido presidente de la Generalitat durante veinte años diga: ´Lles recuerdo que hace un siglo no tuvimos más remedio que hacer esto´", en alusión al tancament de caixes, como se conoce la protesta catalana de 1899.

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