Dado que nos movemos en democracias de opinión, democracias globales de opinión, la encuesta realizada en 22 países por la BBC debería tener algún efecto.

Casi un 40 por ciento de personas piden la retirada de las tropas de Iraq. Un 28 por ciento se decantan por una retirada gradual y el resto piensan que lo mejor es que se queden hasta que esté más o menos controlada la situación.

Digan lo que digan las encuestas, la presencia militar extranjera en Iraq durará tiempo, mucho tiempo. No en las dimensiones actuales. El número de tropas norteamericanas en presencia en Iraq es de 168.000, el más elevado desde la invasión en marzo de 2003.

Más de cuatro años después de la invasión, controvertida y apresurada, construida sobre un pretexto falso, una mentira, sin eliminar el terrorismo y sin promover la convivencia y la democracia en Iraq, lo más procedente sería una retirada gradual.

Pero la presencia militar de Estados Unidos en la región continuará de una forma o de otra. Irán está al lado, Israel también y Rusia pretende volver a ser decisiva en Oriente Próximo y en el mundo. Y hay mucho petróleo en juego.

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