TURBULENCIAS EN LOS MERCADOS FINANCIEROS

¿Una situación anunciada?

El BCE recuerda que el ajuste al alza de los tipos no ha terminado

El anterior presidente de la Reserva Federal, AlanGreenspan, señala que la crisis actual le recuerda a las de 1987 y 1998. Como entonces, piensa que la euforia está en el origen de la formación de burbujas imposibles de deshinchar antes de que exploten.

Alan Greenspan, durante cerca de 19 años el banquero central más influyente del mundo, señala que la crisis actual que viven los mercados financieros por el colapso del mercado de financiación hipotecaria de riesgo en Estados Unidos le recuerda el crac bursátil de 1987 y la crisis de liquidez causado por la casi quiebra del fondo de riesgo Long Term Capital Management en octubre de 1998. "La raza humana nunca ha encontrado la forma de afrontar las burbujas", dijo Greenspan ante un grupo de economistas de Washington durante un encuentro organizado por el periódico académico Brooking Papers on Economic Activity,según informaba ayer The Wall Street Journal.

"El comportamiento que estamos observando en las últimas siete semanas es idéntico en muchos sentidos a lo que vimos en 1998, y a lo que vimos en el crac bursátil de 1987. En 1998, el fondo especulativo Long Term Capital Management, con más de 100.000 millones de dólares de activos (72.600 millones de euros al cambio actual) y menos de 4.000 millones de dólares de capital, estuvo a punto de generar una crisis de confianza cuando sus posiciones en favor de una convergencia de los tipos de interés a largo plazo se vieron deshechas por la suspensión de pagos de la deuda externa rusa el 15 de agosto de 1998 (cuando los bajísimos precios del petróleo mantenían a Rusia en situación de dependencia del capital exterior).

Once años antes, apenas tres meses después de que Ronald Reagan le nombrara al frente de la Reserva Federal, Alan Greenspan tuvo que capear con un desplome del 23% en una sesión en Wall Street a finales de febrero. En ambas ocasiones, Greenspan respondió asegurando liquidez "para un funcionamiento ordenado del mercado" en octubre de 1987 y mediante un recorte de tipos entre dos reuniones del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal.

Las comparaciones históricas de Greenspan fueron todavía más lejos y se remontaron "al colapso de los bienes raíces en 1937" y, "desde luego, el pánico bancario de 1907".

Como viene ocurriendo desde que abandonó el cargo, Greenspan aprovecha cada ocasión para hablar en público (remunerada a 100.000 dólares la conferencia; 72.600 euros) para justificar sus actuaciones pasadas. En su opinión, "las burbujas no pueden desactivarse hasta que se acaba la fiebre. La euforia se apodera de la naturaleza humana durante las expansiones largas y conduce a la formación de burbujas. Éstas no pueden "desactivarse" con ajustes al alza en los tipos. La Reserva Federal los dobló entre 1994 y 1995 "y detuvo el incipiente boom en los mercados de valores" - al precio de provocar un colapso en el mercado de renta fija y de reducir el crecimiento a la mitad-, "pero cuando dejó de subir los tipos, las acciones volvieron a despegar". "Intentamos repetirlo en 1997", cuando la Fed incrementó los tipos de interés en un 0,25% "y se repitió el mismo fenómeno".

Por su parte, el consejero del BCE, Axel Weber, quiso recordar ayer que el proceso de ajuste de los tipos de interés de la zona euro no ha terminado y que el BCE no descarta nuevos endurecimientos. "Hemos dicho que estamos en proceso de ajuste de los tipos de interés. He dicho que este proceso no ha terminado", repitió Weber ante los periodistas. "Se puede resumir diciendo: un aplazamiento no es un abandono". Los comentarios de Weber indican que el BCE podría seguir adelante con una subida de los tipos de interés aunque el jueves haya dejado el tipo de referencia al 4% por la turbulencia de los mercados. "Todavía vemos riesgos para el crecimiento, pero especialmente vemos riesgos para la estabilidad de precios", expresó el también presidente del Bundesbank.