DOS ESTRATEGIAS SOBRE EL EJE DE LA ECONOMÍA
La estrategia del Gobierno no va cambiar pese a que puedan haber aparecido variaciones en el horizonte de las previsiones económicas. La receta de José Luis Rodríguez Zapatero para encarar la recta final de la legislatura y, por tanto, su reelección tiene como prioridad absoluta una política de importante gasto social, que los socialistas quieren convertir en seña de identidad para los próximos años. La estrategia no es nueva ya que tiene su punto de arranque en la ley de Dependencia, pero el Ejecutivo intentará que en estos últimos meses sus apuestas en una política económica con acento social no queden empañados por las densas agendas del País Vasco y Catalunya.
La propuesta del presidente de pagar 2.500 euros por cada nacimiento, anunciada en julio en el debate sobre el estado de la nación y aplicable desde aquella misma fecha, simboliza esta apuesta gubernamental por mucho que al vicepresidente Pedro Solbes no le guste. Y buena muestra de que se va a hacer pese a quien pese es que el Gobierno baraja ampliar la medida hasta los nacidos a partir del 1 de enero del 2007, tal como solicitan los grupos parlamentarios. Evidentemente, esto supondría un aumento considerable de la partida a destinar.
Los presupuestos generales del Estado que se debatirán este otoño serán plataforma de aterrizaje de las principales medidas sociales, como el nuevo aumento de las pensiones mínimas anunciado el domingo en Rodiezmo por el presidente, el incremento del salario mínimo interprofesional o las medidas de reducción del IRPF a los jóvenes que quiere impulsar la ministra Carme Chacón para fomentar el alquiler de la vivienda.
Las iniciativas de la dirigente catalana - y candidata del PSC- para rescatar un ministerio polémico también condensan este acento final que quiere dar el Gobierno a su gestión. El Ejecutivo asegura que hay dinero para llevar a cabo estas propuestas y en este sentido debe leerse el mensaje tranquilizador de ayer de Zapatero sobre el futuro de la economía española. Los socialistas intentarán así que el gasto social sea uno de los hilos que hilvane un final de legislatura plácido con el programa electoral con el que quieren repetir en la Moncloa. No es casualidad que sea el ministro de Trabajo, Jesús Caldera, el coordinador de las propuestas electorales del PSOE para la próxima legislatura. Desde Trabajo se impulsó la ley de Dependencia y la apuesta por llevar al medio mes el permiso de paternidad, con lo que ello supone de gasto social. El Gobierno ya ha anunciado que la próxima legislatura el permiso de paternidad llegará hasta los 30 días... Y ya no haría falta el visto bueno de Pedro Solbes.

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