La Coctelera

Reggio

Un lugar de encuentro para leer juntos, continuación de Caffè Reggio http://www.lacoctelera.com/caffereggio

4 Septiembre 2007

¡Cuatro horas!, de Miquel Roca i Junyent en La Vanguardia

Tranquilos! Los responsables nos han garantizado que, de producirse nuevos apagones, éstos no durarían más de cuatro horas.

¡Fantástico! En un país de primera división, lo que se garantizaría es que no se produjeran más apagones; aquí, el éxito es que no duren más de cuatro horas. Con dos consecuencias añadidas: la primera es que si el apagón no sobrepasa las cuatro horas, ya no es ni apagón. Y la segunda es que no tenemos derecho a quejarnos hasta las cuatro horas y un minuto.

La verdad es que hay garantías que es mejor no darlas. Ofenden más que compensan. Después de una crisis de tan importantes dimensiones, lo que se nos ofrece es que los nuevos apagones van a ser de más corta duración. Y sin derecho a quejarse. Realmente, ésta ha sido una crisis para olvidar. La lástima es que no podemos conseguirlo: tozudamente, los hay que nos refrescan la memoria con declaraciones que más huelen a sarcasmo que a cualquier otra cosa.

Un proyecto de país tiene que empezar por construirlo y defenderlo. Un país que funcione puede provocar debates sobre cómo será su futuro; pero cuando esto no ocurre, el debate tiene que sustituirse por la acción. Ahora, lo que toca es alcanzar a no tener más apagones. Con países de primera división puede aspirarse a más; cuando el país se conforma con estar a media luz, los proyectos de futuro son ejercicios académicos sin capacidad de interesar ni arraigar en la conciencia colectiva.

Un nuevo curso empieza. Más que vacaciones hemos vivido en un paréntesis. Julio terminó fatal, ¿cómo será septiembre? Tenemos problemas económicos. Nos preocupa la incidencia de la crisis hipotecaria americana en las economías domésticas de nuestro país. Habrá que estar atentos a lo que ocurre, para reaccionar adecuadamente en cada momento.

La filosofía de las cuatro horas nos puede ahogar. No podemos esperar tanto ni gastar tantos esfuerzos en ocuparnos de apagones cuando necesitamos mucha luz, mucha fuerza, mucho dinamismo. Cuatro horas antes es cuando se debe llegar, ¡no cuatro horas después! La situación requiere urgencia y, sobre todo, mucha prevención. Estar muy cerca del problema para evitarlo, si es posible.

Instalarnos en la mentalidad de las cuatro horas es fatal. Lógicamente, si queremos ser un país de primera división; con generadores por la calle, en previsión de lo peor, no hay proyecto que debatir. Primero habrá que construir el país. Y para ello necesitamos más de cuatro horas.

servido por reggio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Lector de artículos de opinión, fundamentalmente de política y economía, que pretende divulgar trabajos publicados por diferentes autores en otros medios digitales.

Estadísticas

Estadísticas

Fotos

reggio todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera