EL NUEVO CURSO POLÍTICO: El presidente abre la precampaña en Rodiezmo
El presidente abre el curso político y anuncia subidas de pensiones a seis meses de las generales
Casi al mismo tiempo en que un comunicante anónimo alertaba de la intención de ETA de recobrar protagonismo en plena operación retorno de las vacaciones estivales, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, inició ayer el curso político con su tradicional intervención en la fiesta minera astur-leonesa que cada primer domingo de septiembre se celebra en la campa de Rodiezmo desde hace ya 28 años. Y arrancó precisamente anunciando - ante más de 35.000 asistentes, según la organización- que su aviso de que será implacable con ETA sigue plenamente vigente, reiterando que la banda armada nunca conseguirá ninguno de sus fines y felicitando a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado por sus últimos golpes a la organización terrorista. "Puse todo mi empeño por un final dialogado de la violencia y ETA optó por la violencia. Dije, y ahora reitero, que seríamos implacables ante la violencia y ante las bombas. Y así lo estamos haciendo".
A seis meses de las próximas elecciones generales, Zapatero aprovechó para ningunear la última andanada al respecto del líder de la oposición, Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno considera que el PP se ha quedado sin su último argumento de oposición, y casi único en esta legislatura, según el cual el PSOE se habría echado en brazos de ETA, y así se lo reprochará el líder socialista en cada ocasión que tenga durante esta larga precampaña electoral. "Nada voy a decir de lo que dijo Rajoy, porque cuando los hechos son tan contundentes, sobran las palabras. Y eso lo saben muy bien los españoles que ven cada día el esfuerzo del Gobierno en la lucha contra el terrorismo, tengamos o no el apoyo de todos aquellos que deberían dárnoslo en esta actuación". Y zanjó: "Ante la violencia y las bombas, se encuentra el Estado de derecho, la fuerza de la ley, la justicia y las prisiones. Ese es el destino de ETA si quiere seguir practicando la violencia".
Acto seguido, y por cuarto año consecutivo en este escenario, anunció una nueva subida de las pensiones mínimas del doble de la subida media. Añadió que además propondrá una subida de 110 euros al mes - 1.500 al año- para alcanzar un incremento del 60% en esta legislatura para los viudos de menos de 65 años con hijos a su cargo. Una legislatura, dijo, que concluirá con 50.000 millones de euros en la hucha de las pensiones. Este fondo de reserva de la Seguridad Social, resaltó, sólo disponía de 15.000 millones de euros cuando él llegó a la Moncloa. Toda esta solvencia, subrayó, se debe a la orientación económica y la buena gestión que ha desarrollado el gobierno socialista en estos cuatro años. Pero se trata sólo de una primera fase del nuevo progreso de España, avisó, que el PSOE garantizará seguir ampliando los próximos cuatro años, en caso de volver a ganar las elecciones generales en marzo.
En este capítulo incluyó la dotación de "infraestructuras de primera" no sólo para Catalunya, sino también para León y para Asturias, que era lo que la concurrencia quería oír. Un argumento que a buen seguro repetirá, cambiando el destinatario de las inversiones, durante la prolongada precampaña. "Este gobierno garantiza el progreso, a la vez, de Catalunya, Asturias y León". Y ello, porque "nuestro modelo de Estado, con un gobierno central y administraciones autonómicas, es de los que mejor funcionan del mundo: nadie queda atrás, ni Asturias ni Extremadura ni nadie".
Zapatero animó a votar al PSOE en marzo para hacer posible esa "segunda fase de la modernización de España". Y derrochó ánimo: "Tengo más fuerza, más ganas y más ambición por España que hace cuatro años". Y los mismos valores, añadió: "Los que siempre he proclamado, como una persona de pensamiento progresista, de izquierdas, de valores avanzados. Yo no tengo que esconderme en ninguna carpeta del centro. Mis ideas las he expuesto claramente porque creo firmemente en ellas". Entre el público estaban el padre y el hermano de Zapatero, que tan importantes han sido en su toma de postura política.
Y aprovechó para ironizar sobre el liderazgo de Rajoy, ante las disputas de sus posibles sucesores: "En el PP pasan cosas que no pasan en ningún partido de los países democráticos. Es el único partido que conozco en el que toda la pelea está centrada en ver quién es el número dos y no el número uno. Por algo será".
Entre los numerosos teloneros con que ayer contó la intervención de Zapatero, Alfonso Guerra volvió a hacer las delicias de los asistentes por su mordacidad y verbo afilado. El ex vicepresidente del Gobierno calificó de "nacionalismos desleales" los del vasco Juan José Ibarretxe y el catalán Josep Lluís Carod-Rovira, por plantear referendos "que no les corresponden a ellos, sino al Estado". "España no es un Estado confederal en el que cada uno pueda hacer lo que quiera al margen de los demás", atizó.

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