Los populares celebran hoy en Soutamaior (Pontevedra) su acto de apertura de curso político. Y el Partido Socialista dará el pistoletazo de salida el domingo en Rodiezmo (León).

Soutomaior (Pontevedra), sábado. Rodiezmo (León), domingo. Estas localidades, distantes 480 kilómetros, han sido las elegidas por los dos grandes partidos, PP y PSOE, respectivamente, para dar el pistoletazo oficial de salida a la precampaña electoral que, en realidad, lleva ya en marcha unos meses y podría decirse que es una de las más largas de la democracia.

El Partido Popular abrirá el curso hoy en el Castillo de Soutomaior con la presencia de su líder, Mariano Rajoy, que estará arropado por más de mil simpatizantes y afiliados del partido, además de varios dirigentes de PP gallego. Y el presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, dará el pistoletazo de salida a la actividad política un día después, el domingo, en la tradicional Fiesta Minera de Rodiezmo (León) que, desde hace varios años, sirve como punto de partida del curso político tras las vacaciones de verano.

Los mensajes que lancen este fin de semana ambos líderes marcarán la estrategia de los dos grandes partidos de cara a las elecciones generales, previstas para marzo de 2008. Por eso sus intervenciones se seguirán con especial atención, sobre todo, porque su enfrentamiento a cuenta de la lucha antiterrorista se ha suavizado ligeramente en las últimas semanas y los discursos de Zapatero y Rajoy darán la pista para saber si se van a recrudecer o no.

Según fuentes populares, el líder del PP dirigirá a los asistentes al acto de hoy en Soutomaior un discurso ganador y hará hincapié en que la victoria en las elecciones municipales han abierto un nuevo ciclo, en el que el reto es que se formalice un proyecto político encabezado por el PP que responda a las demandas de los ciudadanos.

Estos mensajes de optimismo los combinará con una crítica a la gestión de Zapatero en el que, a su juicio, ya nadie confía. Rajoy aprovechará para referirse a algunas de las ideas que figurarán en el programa electoral, como la rebaja fiscal y la liberalización del suelo, además de un esfuerzo para dignificar las pensiones.

Insistirá en que es necesario recuperar los consensos en materia antiterrorista, territorial, política exterior, estado del bienestar e inmigración, y reiterará la exigencia al Ejecutivo de que ilegalice ANV. Algo en lo que los populares, previsiblemente, centrarán su labor de oposición de cara a las generales. Según fuentes del PP, no está previsto que Rajoy aborde hoy el debate sobre su sucesión, en el que entró el presidente fundador, Manuel Fraga, y la polémica sobre la elaboración de las listas, alimentada por el ofrecimiento del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la vuelta a España de Rodrigo Rato.

Rajoy ya ha intentado zanjar esta polémica en varias ocasiones, asegurando que no se irá aunque pierda las elecciones y reiterando que el debate sobre la elaboración de las listas se abrirá cuando llegue el momento, pero es posible que este asunto no se zanje hasta que se cierren las listas. En algunos sectores del partido, están molestos porque consideran que este “falso debate” ha supuesto un balón de oxígeno para los socialistas, porque han desviado la atención de errores cometidos por el Gobierno, como la crisis de las infraestructuras en Cataluña.

De cara a las elecciones, la estrategia de los socialistas pasará por intentar aprovechar este debate abierto en el PP. Además, intentarán desviar la atención de la lucha antiterrorista y del modelo de Estado, dos de los flancos por los que el PP atacará durante la precampaña y la campaña. Para evitar esto, tratarán de esgrimir los logros sociales, como la Ley de Dependencia o la Ley de Igualdad e intentarán anunciar alguna otra medida de calado social que les permita atraer el voto de la izquierda.

Una norma que podría tener este efecto es la Ley de la Memoria Histórica, pero su aprobación parece cada día más complicada, tras las últimas exigencias de CiU. Al margen del voto de la izquierda, los socialistas se emplearán a fondo en captar a los electores de centro. Para ello, y con el fin de impedir que el PP monopolice el símbolo de la nación española, tratarán de recuperar los símbolos de España.

Pero las estrategias que PSOE y PP avanzarán este fin de semana podrían verse alteradas por la ofensiva que ha puesto en marcha la banda terrorista ETA, que se ha incrementado en las últimas semanas.