La coalición de PSOE y BNG en la Xunta de Galicia cruje al son del himno gallego. El cántico a la nazón de Breogán, estrenado hace un siglo en La Habana, es el eje de una polémica entre el presidente socialista, Emilio Pérez Touriño, y el vicepresidente nacionalista, Anxo Quintana, que ha hecho aflorar la crisis interna que se vive en una Xunta en la que están atascados los presupuestos del 2008, mientras los dos socios luchan por el control de la televisión pública. Aunque no se trata el primer episodio crítico, sí que es el hasta ahora más virulento externamente. De todos modos, PSOE y BNG confían en que con la vuelta a la plena actividad institucional, las aguas vuelvan a su cauce.

Socialistas y nacionalistas han mostrado a lo largo de estos dos años largos de alianza que padecen una suerte de síndrome vacacional, pues sus mayores dificultades se manifiestan cuando el Parlamento está cerrado y no tienen que hacer frente día a día a la oposición de un PP de Galicia, totalmente inexperto en esta tarea, que en lugar de desgastar al gobierno, lo une frente a sus desorientados ataques.

La actual polémica se inició el 18 de agosto, cuando en un homenaje a un gaitero Quintana defendió que se enseñase la letra del himno de Galicia en las escuelas, ante la constatación de que son muy pocos los gallegos que saben cantar algo más que la primera estrofa. El PP y sus aliados mediáticos entraron al quite, así que Quintana dobló su apuesta. Anunció que en la red de guarderías de la Vicepresidencia de la Xunta, bautizadas con el provocador nombre de galescolas, los niños de entre unos meses y tres años aprenderían los versos escritos a finales del sigloXIX por Eduardo Pondal. Entonces, intervino el PSOE a través de la Consejería de Educación para asegurar que no lo permitiría, pues se aparta de los contenidos didácticos reglamentarios. La escalada siguió con el cruce de declaraciones entre Quintana y Touriño. Ayer, en una rueda de prensa, el presidente de la Xunta dio por cerrada la discusión al asegurar que en "ninguna parte se enseñan himnos" a niños tan pequeños. Quintana insistió en que los escolares deben conocer la letra.

Las polémicas sobre el himno constituyen la constante de esta legislatura. En la propia toma de posesión de Touriño el BNG protestó porque no se cantó la versión íntegra. Paradójicamente, el PSOE intentó utilizar después la letra de la parte final para definir a Galicia en el nuevo estatuto como nazón de Breogán. En diciembre del año pasado, los socialistas volvieron a provocar las iras del Bloque después de que en el 25 aniversario de la autonomía en el Parlamento se interpretase una versión flamenca del himno. En el fondo de la actual trifulca subyace el pulso interno en la Xunta. Desde junio, tras resistir satisfactoriamente en las elecciones municipales, el BNG intenta revisar el pacto de gobierno hace dos años, para aclarar el estatus del vicepresidente y delimitar algunas de sus áreas, como Industria, que consideran invadidas por el PSOE.

Los socialistas, ante el avance del PP en el electorado urbano, apuestan por marcar distancias ante lo que consideran "excesos nacionalistas" de su socio y afrontan desde posiciones más duras la discusión del decisivo presupuesto del 2008, el último que se ejecutará entero antes de las autonómicas del 2009. La proximidad de las generales también aviva la tensión, y paradójicamente el BNG se muestra más próximo a Zapatero que a Touriño.