El libro, impulsado por la patronal mayoritaria, la Fere, indica cómo se debe enseñar la asignatura

La ministra de Educación, Mercedes Cabrera, reiteró ayer que el Gobierno va a permitir que los colegios católicos adapten la asignatura de Educación para la Ciudadanía a sus criterios educativos, «de acuerdo con los principios de pluralidad, flexibilidad y autonomía de los centros». Cabrera ya comunicó la medida el pasado mayo a la Federación de Religiosos de la Enseñanza (Fere), la patronal mayoritaria de los colegios de orientación católica del país, como informó EL MUNDO.

Conocedora de que la Fere prepara una guía que sirva a centros de enseñanza y profesores para impartir la asignatura de acuerdo a «la visión cristiana», la ministra, lejos de las duras declaraciones realizadas por ella misma antes del verano -«quienes no estudien Educación para la Ciudadanía no obtendrán el título»-, afirmó en la cadena Ser que la materia «podrá impartirse» en los centros católicos, que decidirán «qué profesores dan la asignatura y con qué libros de texto».

El Ministerio confirmó poco después, en declaraciones a este periódico, que se permitirá a estos colegios utilizar la guía de Fere, porque «no contradice los principios de la asignatura». A cambio, la Federación, que aglutina a casi 2.000 centros en España, acepta la materia.

Su presidente, Manuel de Castro, explicó ayer que en sus colegios «se impartirá de manera totalmente adecuada al carácter propio y a la doctrina de la Iglesia».

Según dijo, la guía, que todavía está en preparación, complementará los temas de Educación para la Ciudadanía, aportando en cada uno de ellos la opinión de la Iglesia y «facilitando una bibliografía alternativa que incluya la visión cristiana» de todos los puntos que toque la materia.

La Federación es la primera organización cristiana que acepta la asignatura, aunque sea con matices. Los centros adscritos a la Fere no se opondrán a ella, recomendarán a los padres que no presenten objeción de conciencia y les explicarán que se enseñará de acuerdo a los principios cristianos.

Gracias a esta concesión, el Ministerio espera que el nivel de hostilidad hacia esta disciplina se rebaje considerablemente. La propia Mercedes Cabrera sugirió ayer, en la misma entrevista, que «no habrá muchas objeciones de conciencia». Asimismo, aseguró que la disposición de algunos colegios católicos a impartir la asignatura demuestra que no hay ninguna imposición por parte del Gobierno.

Por esta razón, pidió a todos los padres que han elegido objetar que recapaciten, porque «lo único que pretende» la materia «es formar ciudadanos responsables en un sistema democrático». «Si alguien entiende que atenta contra la libertad de alguien no puedo comprenderlo», dijo.

LAS CLAVES DE LA MATERIA

Inminente implantación. Desde mediados de septiembre, 200.000 alumnos de 3º de la ESO de 3.500 colegios serán los primeros en recibir clases de Educación para la Ciudadanía.

Comunidades pioneras. Siete autonomías han elegido comenzar a impartir la asignatura: Asturias, Cantabria, Navarra, Aragón, Cataluña, Andalucía y Extremadura. Las demás esperarán hasta el año que viene.

Temas polémicos. El objetivo del Gobierno era enseñar «valores». La mayor parte del temario de la materia se refiere a los valores democráticos, la solidaridad, la paz o el medio ambiente. Son otros, como la familia o las relaciones sexuales, los que han sembrado la polémica y han provocado la oposición de miles de padres.

El resto de grupos cristianos rechaza y critica el acuerdo

Todas las organizaciones que se han opuesto desde el comienzo a Educación para la Ciudadanía criticaron ayer la decisión de Fere, rechazaron que la guía solucione el problema que plantea la asignatura y anunciaron su intención de seguir movilizándose contra ella.

Entre estos grupos están la Confederación Española de Centros de Enseñanza (Cece), la Confederación Católica de Asociaciones de Padres (Concapa) o el Foro de la Familia. Todas seguirán promoviendo la objeción de conciencia a la materia y apoyando a los padres que interpongan recursos en contra de ella.

«Las asignaturas que tienen que ver con los valores no se pueden imponer, deben ser voluntarias. No objetamos contra los centros, ni contra los libros de texto ni contra las guías. Objetamos contra la asignatura tal y como está planteada», explicó el presidente de Concapa, Luis Carbonel, según informa Servimedia.

Según el Foro de la Familia, ya se han presentado al menos 15.000 objeciones en centros escolares, la mayor parte de ellas en Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía.

Una cifra que plantea una «situación complicada», como dijo ayer la ministra de Educación, Mercedes Cabrera. Frente a declaraciones anteriores, la ministra admitió que las objeciones suponen un problema desde el punto de vista jurídico, ya que no existe un desarrollo legislativo de la objeción de conciencia.

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