VUELTA A LAS ARMAS: Las estrategias políticas
El delegado del Gobierno acusa al partido de Madrazo de ser una «sucursal» de los 'abertzales' PSE y PP exigen a Ibarretxe que «ponga orden»
«Una sucursal del nacionalismo extremista». Así ve el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, a Ezker Batua (Izquierda Unida) después de que haya apoyado una iniciativa en el Ayuntamiento de Mondragón, donde la formación de Javier Madrazo comparte gobierno con ANV, en contra de la construcción de la Y vasca.
El representante del Ejecutivo en el País Vasco advirtió ayer de que no consentirá que nadie trate de «obstaculizar» la ejecución de la línea ferroviaria de alta velocidad, un proyecto que concita el férreo rechazo de la izquierda abertzale pero también de EB, que es socio en el Gobierno tripartito.
Luesma solicitó ayer al Ayuntamiento de Mondragón que le remita inmediatamente una copia del acuerdo plenario que aprobó el lunes y en el que se comprometió a «impedir, en la medida de sus posibilidades, que se ejecuten las obras» de la Y vasca en el municipio.
El delegado del Gobierno aseguró que no permitirá «que se perturbe» la construcción de esta infraestructura, que goza de un amplio apoyo político y social en el País Vasco, y lamentó que EB «anteponga sus intereses partidistas al interés general», convirtiéndose en este caso en una «comparsa del nacionalismo extremista».
La formación que dirige Javier Madrazo rechazó ayer pronunciarse sobre lo ocurrido en Mondragón, si bien su concejal en este municipio, Joseba Ugalde, insistió en su rechazo al proyecto. Ugalde dejó claro que su actuación estará «dentro del marco de la legalidad», aunque trabajará para que las obras de la Y «no se realicen» o que, en su defecto, «el daño que se va a hacer al municipio sea el menor posible».
Llamada de atención
La actuación de EB en el pleno de Mondragón no dejó ayer a nadie indiferente en el País Vasco y populares y socialistas no dudaron en llamar la atención al lehendakari, Juan José Ibarretxe, para que encauce la oposición de su socio en el Ejecutivo vasco.
Los socialistas vascos precisaron que la alineación de EB con ANV en Mondragón es una prueba más de que la fórmula tripartita «hace aguas por todas partes» y consideraron que, «tarde o temprano», Ibarretxe se verá obligado a dar una «explicación pública sobre la falta de un criterio compartido» en el Gobierno de Vitoria hacia un proyecto tan importante como la Y vasca.
El parlamentario del PSE Oscar Rodríguez añadió que la postura que está tomando EB en torno a esta infraestructura -siempre ha defendido un sistema ferroviario alternativo, más «social» y con un trazado en forma de U- «revela, una vez más, los conflictos internos y la falta de liderazgo del tripartito en cuestiones claves para el desarrollo de Euskadi».
«Cada día se hace más evidente que el tripartito no sirve para la eficaz gestión de los proyectos estratégicos, ni siquiera para la de los asuntos cotidianos de cualquier gobierno», sentenció.
Los populares vascos también exigieron ayer «firmeza» al lehendakari a la hora de establecer «una única postura» sobre la Y en el seno del tripartito, máxime teniendo en cuenta que «ETA-Batasuna quiere boicotear la Y vasca, como hizo con la autovía de Leizarán».
«En el País Vasco las obras más importantes, las que son decisivas para el desarrollo y el futuro de Euskadi, siempre suponen un via crucis debido a la existencia de ETA y las personas de su entorno», apuntó el parlamentario del PP Borja Sémper, «y el lehendakari tiene que poner orden porque son sus propios aliados en el Ejecutivo los que intentan boicotear este proyecto apoyando en otras instituciones, como en el Ayuntamiento de Mondragón, mociones de ANV».
© Mundinteractivos, S.A.

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