Cita para tomar la temperatura política, de Antonio Cerrillo en La Vanguardia
EL CALENTAMIENTO GLOBAL
Los delegados de 150 países negocian en Viena el acuerdo que debe suplir el protocolo de Kioto
Representantes de más de 150 países llevarán a cabo a lo largo de toda esta semana en Viena una nueva negociación prelimilar que puede ser clave para impulsar un nuevo convenio sobre cambio climático que sustituya al actual protocolo de Kioto, cuya vigencia expira en el 2012. La intención última es lograr que tanto EE. UU. como Australia se adhieran al tratado post-Kioto -visto que rechazaron el anterior acuerdo- y que las grandes potencias emergentes, como China, India, México o Brasil asuman compromisos concretos para reducir o frenar las emisiones de gases invernadero a partir del 2012. De hecho, el actual protocolo de Kioto sólo obliga a reducir los gases a los 35 países industrializados (concretamente, un 5% en el período 2008-2012 respecto a 1990).
"El cambio climático es ya un cruda realidad y un masivo obstáculo al desarrollo", afirmó Josef Pröll, ministro de Medio Ambiente de Austria, en la apertura de la conferencia, que reúne a más de 1.000 delegados, entre representantes oficiales, ecologistas y otros expertos. "El cambio climático es un gran reto que sólo podemos afrontar con un enfoque global mundial. Y no tenemos mucho tiempo para crear las condiciones adecuadas de un nuevo acuerdo. Cada año sin medidas de mitigación del cambio climático significa que los costes financieros y de adaptación futuros serán progresivamente más exorbitantes", agregó el ministro.
La reunión de Viena, que se prolongará hasta el día 31 de agosto, intentará allanar el camino para la negociación propiamente dicha que protagonizarán los ministros que se reunirán el próximo mes de diciembre en Bali (Indonesia), en donde deben darse ya los pasos concretos para esbozar el nuevo tratado de cambio climático. La reunión de Viena será sobre todo una magnífica oportunidad para tomar el pulso a la comunidad internacional para saber cuál es grado de voluntad que tiene para impulsar este nuevo acuerdo internacional, según explicó Ivo de Boer, secretario ejecutivo del Convenio sobre Cambio Climático de la ONU. No obstante, Teresa Ribera, directora de la Oficina Española de Cambio Climático, explicó que no se esperan grandes avances en Viena, aunque el clima constructivo detectado puede facilitar las cosas ante las nuevas reuniones que han promovido la ONU o el presidente Bush (con los 15 países principales emisores de CO2 ) antes de la conferencia de Bali.
El gran obstáculo sigue siendo la dura resistencia de Estados Unidos, el principal país emisor de gases de efecto invernadero, procedentes sobre todo de la quema de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas, en menor medida) en los sectores de la producción eléctrica, el transporte, la agricultura o lo residuos. La Administración Bush empezó su mandato negando el cambio climático; luego, vistas las numerosas evidencias, ha asumido esta realidad, pero sostiene que afrontarlo tiene un coste excesivo para su modelo económico y energético. Y, finalmente, cuando este argumento ha parecido insuficiente, ha puesto como condición que también se involucren los países en vías de desarrollo, como China o India. Más recientemente, el presidente George W. Bush ha apuntado su deseo de confluir con el resto de la comunidad internacional en el contexto de una nueva negociación a largo plazo para alcanzar este nuevo pacto.
Ivo de Boer, el principal promotor de estas negociaciones, sostiene, mientras tanto, que en los últimos meses se están dando señales políticas positivas que hace abrigar esperanzas para construir una acción global contra el cambio climático, entre ellas unas recientes declaraciones de Bush en las que apuntaba "recortes sustanciales" en las emisiones de gases.
Los informes presentados a principios de este año documentaron nuevas demostraciones del calentamiento, considerado como un fenómeno inequívoco atribuible con más de un 90% de probabilidades al propio hombre, según los expertos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, que reúne a más de 3.000 expertos de la ONU.
El ministro austriaco Joseph Pröll apuntó ayer que los monzones en el sur de Asia, así como los incendios registrados en Grecia, son nuevas pruebas del tipo de fenómenos meteorológicos extremos adversos que pueden volverse más frecuentes en el futuro a consecuencia del cambio climático. Por su parte, Monyane Moleleki, ministro de Medio Ambiente de Lesotho, un país que ha doblado sus sequías desde los años 70, agradeció la decisión de la UE de reducir sus emisiones de gases un 20% para el año 2020.
Maria Madalena Brito Neves, ministra de Medio Ambiente de Cabo Verde, representantes de los pequeños estados insulares (especialmente vulnerables), explicó que su país ha hecho notables esfuerzos de inversión en el sector turístico, y expresó su temor de que éstos se vayan al traste por los efectos del cambio climático.
