TESTIGO IMPERTINENTE

Jaime Martínez-Bordiú acabó en comisaría, acusado de malos tratos por su novia

Si el acusado hubiera sido de la estirpe de 'Paquirrín', seguro que ya le habríamos montado juicios paralelos en los corrales de la telebasura

Zapatero hace prospecciones en el calendario

Como todo es susceptible de empeorar, el fin de temporada lo acapara Jaime Martínez-Bordiú, que en su día llegó a las páginas del corazón arropado por el follaje de su árbol genealógico. Es primo de Pocholo, hermano de Carmen Martínez-Bordiú e hijo de la duquesa de Franco.

Su abuelo era un santo (o sea, un virtuoso de la castidad: siempre fue fiel a Carmen 'Collares') pero su padre, el marqués de Villaverde, no paró de coleccionar novias a lo largo de su vida. Les recitaba a Neruda y caían fulminadas. Sin embargo, el que se llevó la palma fue el bisabuelo, un intendente de la Armada que puso en serios aprietos al dictador. Era zascandil y mujeriego, le daba al trago y recorría las tabernas insultando a su hijo (Franco) ante el acojone de todos. Murió en una casa de putas en la calle Infantas de Madrid. Lo sacaron de allí envuelto en una manta y se lo llevaron a El Pardo, donde lo enterraron. Nadie volvió a hablar de él.

Desconozco a quién ha salido Jaime Martínez-Bordiú, uno de los hijos pequeños del matrimonio compuesto por Cristóbal el marqués, y Carmen Franco, la marquesa. Su hermano Francis ha tenido algunos problemas como cazador furtivo, pero lo suyo es muy distinto. La otra noche, en el hotel Byblos de Mijas (el lugar donde Lady Di perdió una teta), se produjo una escandalera a resultas de la cual Jaime acabó en comisaría, acusado de malos tratos por su novia, Ruth Martínez. No es la primera vez. Jaime ya había vivido un episodio semejante hace algo más de dos meses y también entonces la bronca acabó en denuncia, aunque tal vez habría podido retirarla para volver a las andadas con su novio.

Todo había empezado 15 horas antes, cuando los clientes del hotel en el que se alojaba la pareja fueron sorprendidos por gritos procedentes de una de las habitaciones. No está contrastado el extremo de que la dirección del hotel avisara a la Policía. Una segunda versión atribuye a Ruth Martinez la iniciativa. Ella se habría dirigido a un hospital para obtener un parte de lesiones, y de ahí, el resto. Como consecuencia de la denuncia, Jaime Martínez-Bordiú fue conducido por la Guardia Civil al Juzgado de Fuengirola, donde permaneció más de 10 horas y declaró.

Salió libre y sin fianza, pero con una orden de alejamiento en el bolsillo. No hizo ninguna declaración a los medios de comunicación que lo esperaban. Ambos abandonaron el juzgado por separado, en compañía de sus respectivos abogados. Jaime estaba muy serio y algo nervioso, pero no se tapó con ninguna gabardina. Se dirigió al Byblos en taxi y aguardó la salida de Ruth (órdenes son órdenes) para subir a recoger sus pertenencias. Ruth voló rápidamente a Barcelona. El escándalo ya estaba armado. Empezaban a brotar las primeras especulaciones.

Algunos de los comentarios recogidos tratan de salvar la dignidad de Jaime Martínez-Bordiú, al que ni siquiera atribuyen la condición de presunto maltratador. Y es que la dignidad va por barrios. Es decir, por clases. Si el acusado hubiera sido de la estirpe de 'Paquirrín', seguro que ya le habríamos montado juicios paralelos en los corrales de la telebasura.

Notas en la moleskine: Zapatero hace prospecciones en el calendario. Hay quien da por seguro que las próximas elecciones generales se celebrarán el 9 de marzo, dos días después del Día de la Mujer y dos días antes del 11-M. Ambas fechas le son propicias, afirman. En cuanto al aniversario del 11-M, sería una buena ocasión para retomar el tema de la guerra y en cuanto al 7-M, Zapatero no tiene ningún problema. Las mujeres le son afectas y con ellas piensa ganar las elecciones. La lucha contra los malos tratos favorece al presidente. Dar una hostia a una mujer no sólo es un atropello monumental. También es ir contra el Gobierno.

En Marbella, bien. El golf me tiene comida la sesera. Es toda una ceremonia: coger el palito, torcer el cuerpo, doblar la rodilla; dejar el palito, descansar el cuerpo, enderezar la rodilla. A veces me duermo como si estuviera mirando un documental de buitres leonados. La otra tarde fui despertada por una pelotita que impactó en mi estómago. No se me cortó la digestión de puro milagro. Las pelotas de golf son balines. Algunas personas han perdido la memoria (incluso la olla) tras recibir un pelotazo. Pondría el caso de Bill Murray, que desapareció el otro día en el Masters de golf de Escandinavia y apareció dos días después borracho como una cuba y conduciendo un carrito de golf por Estocolmo.

Paris-Match le ha practicado a Sarkozy el photoshop. Visto y no visto. Es como si se hubiera hecho la liposucción, pero sin pasar por el quirófano. Aquí en España tenemos buenos maestros del photoshop. La revista ¡Hola! hace muchos milagros quitando flaccidez y arrugas a la gente famosa. Yo pensaba que había agotado el programa con el reportaje de George Clooney e Isabel Preysler, a quienes dejó con el rostro liso como el culito de un bebé.

En Marbella, un chiringuito de photoshop corporal sería un gran negocio, dada la abundancia de carcamales que pueblan la zona. Pero más interesante sería el photoshop integral, con planchado de meninges incluido.

© Mundinteractivos, S.A.