EL MIRADOR DE LA CERDANYA

Barbra Streisand grabó hace unos meses el disco recopilatorio de 45 años de trayectoria musical en el Wembley Arena y en un momento de la actuación, mientras el público le dedica frases elogiosas, se la oye dirigiéndose a la audiencia: "No acabo de entender lo que me dicen, no sé si es por el acento inglés o por eso que yo llamo un momento sénior". Me he traído hasta este valle pirenaico el disco de Barbra, que a sus 65 años posee una voz estupenda y una silueta igualmente espléndida, y la frase del "momento sénior" ha tenido éxito entre mis amigos, y entre mis hijos y los hijos de mis amigos, que suelen bromear acerca de las carencias de esa madurez en la que irremediablemente estamos instalados. Como el día que en la Torre del Remei otro colega y yo pedimos unas gafas por los problemas de presbicia ante el listado de platos de la carta, que no acabábamos de leer a pesar de los esfuerzos por enfocarla alargando los brazos y achinando los ojos. ¡Momento sénior! O aquel otro que en la Fonda Cobadana no recordábamos del nombre del Ribera del Duero que tanto nos gustaba, a pesar de que lo habíamos pedido otras veces. ¡Momento sénior! O aquel tercero en casa de un amigo abogado donde más de uno se torció el tobillo bailando como un poseso las canciones Village People. ¡Momento sénior! Por cierto que el pasado jueves, en El Badiu, uno de los mejores bares de copas de la comarca, dedicaron la noche a los over 40,lo que provocó una verdadera peregrinación de ciudadanos susceptibles de momentos sénior. Por cierto, mientras apuraba el cubalibre, un colega recordó el chiste sobre la cuarentena que contó Aznar en el Círculo de Economía poco antes de llegar a la presidencia del Gobierno. "¿Saben qué hace un castellano cuando se queda calvo en la cuarentena? Comprarse una loción capilar. ¿Y un catalán? Venderse el peine". Aquello no fue un momento sénior, sino una premonición de lo que vendría.

Entre copa y copa, alguien dijo que a Catalunya no le pasaba nada, simplemente que vivía un momento sénior y ya la tuvimos liada, a pesar de que la música de Barry White invitaba a la calma. Que Pizarro y Atienza dieran la cara en el Parlament y se fueran de rositas no muestra la incapacidad de nuestros representantes, sino un momento sénior de éstos que hace que no nos acordemos de a qué habían venido a la Cámara. Que la ministra Álvarez dijera que nunca su departamento había invertido tanto en Catalunya y ninguno de los miembros del Congreso le recordara que es la titular de Fomento que menos inversión dedica en los últimos ocho años (14%) es un momento sénior de quienes habían olvidado las gafas en sus segundas residencias y no pudieron consultar los presupuestos generales del Estado. Que Arenas cargara contra el Gobierno porque con tanta inversión (?) en Catalunya se perjudicaba a Andalucía no es mala fe, sino un momento sénior de a quien de tanto bailar sevillanas se le ha dislocado no sólo el tobillo, sino también el discurso.

Que los catalanes sigamos hablando del desastre de las infraestructuras en lugar de relajarnos durante nuestras vacaciones fue interpretado igualmente por uno de los cuarentones de El Badiu como un momento sénior. De acuerdo con su teoría, cuando uno es joven, desconecta de sus problemas; cuando se alcanza la madurez, los problemas le acompañan a uno allí adonde vaya. Pero ni por esas, otro del grupo siguió enfrascado aduciendo que en veinte años se habían construido 500 kilómetros de autovía en Madrid y sólo 60 en Barcelona, que se habían creado 226 kilómetros de metro en la comunidad madrileña y apenas 86 en el área metropolitana barcelonesa, que se habían realizado 339 kilómetros de Renfe en el distrito federal por 97 en la gran Barcelona. Hay que decir que todos estos datos los leyó de un recorte de prensa, ¡con lo bien que hubiera quedado recitándolos de memoria!

Pero no quiso forzar un momento sénior.

Afortunadamente, un amigo que es lo más parecido a un casco azul influido por su oficio de relaciones públicas desplazó la conversación hacia Sandie Shaw, quien, al cumplirse los 40 años de su triunfo en Eurovisión con Puppet on a string,ha decidido celebrarlo operándose los pies. Ella, que saltó a la fama como la cantante de los pies descalzos, ha decidido cambiárselos (dentro de las posibilidades de la cirugía estética) como regalo de aniversario (acaba de cumplir 60). Eso sí es un momento sénior, dijo alguno. Como en aquel momento sonó el Like a prayer de Madonna, alguien comentó haber leído que Madonna cumple en unas semanas los cincuenta y que prefiere no recordarlo, así que en lugar de soplar cincuenta velas hará una gira con otras tantas actuaciones. Rarezas propias de un momento sénior. Al final, la música de los ochenta hizo que la sangre no llegara al río, que por cierto ha mejorado su aspecto tras las últimas lluvias. A la salida descubrimos un cuatro por cuatro con las luces encendidas. Avisamos. Es lo malo de la madurez, la memoria falla, comentó el propietario del jeep entre bromas, cuando fue a apagarlas. JORDI BARBA Quise decirle que hay unos comprimidos de plantas buenísimas para la memoria, pero no recordé el nombre de las pastillas. Los momentos sénior tienen eso: te asaltan a la vuelta de la esquina. En el viaje de vuelta a casa puse el CD de Barbra Streisand, donde canta: "Memories / may be beautiful and yet / what´s too painful to remember / we simple to choose to forget" ( "Recuerdos / todavía pueden ser bellos / los que son demasiado penosos de recordar / simplemente decidimos olvidarlos"). Que es una manera como otra de afrontar los momentos sénior en vacaciones.