La Ertzaintza está en el punto de mira de ETA y de la kale borroka. Las últimas amenazas realizadas por la organización terrorista y las acciones violentas de los radicales, así lo atestiguan. El pasado viernes, una patrulla de la Ertzaintza se libró de un ataque en el que un grupo de desconocidos le lanzó varios cócteles molotov, en la localidad guipuzcoana de Mutriku. El sindicato ERNE no dudó en calificar ayer este hecho de «intento de atentado».

Según informó el Departamento vasco de Interior, el ataque se produjo a las 23.30 horas en el kilómetro 5 de la carretera GI-638, en las cercanías del cruce de Galdoname.

Los atacantes arrojaron sus artefactos incendiarios desde un puente peatonal que cruza la calzada, donde esperaban la llegada del vehículo policial. Los radicales no alcanzaron su objetivo y los cócteles molotov impactaron en la carretera sin ocasionar daños ni heridos.

Este no ha sido el primer ataque que ETA y su entorno han dirigido contra la Ertzaintza desde la ruptura del alto el fuego, el pasado día 6 de junio. Hace sólo dos semanas los alevines de la banda terrorista colocaron en la fachada de la biblioteca municipal de Getxo, durante las fiestas de la localidad, una contundente pancarta en la que se podía leer: «ETA mátalos», sobre el anagrama de la policía autónoma.

Hace escasamente diez días, un ataque de kale borroka destruyó de madrugada el vehículo particular de un ertzaina en Vitoria.

Los sindicatos de la Ertzaintza condenaron ayer con dureza el ataque sufrido por su patrulla en Mutriku. ErNE lo consideró un «intento de atentado» y señaló que la policía vasca siempre ha sido un «objetivo» y «eso no ha variado», a la vez que aseguró que seguirán trabajando «para poner a disposición judicial a estos delincuentes».

Todas los partidos políticos que operan en Euskadi, salvo ANV, repudiaron ayer el nuevo ataque a la Ertzaintza. La presidenta del PP en Gipúzcoa, María José Usandizaga, se felicitó de que el ataque «no haya tenido consecuencias», y denunció que «este atentado contra miembros de nuestra policía es otro paso más en la escalada del terrorismo callejero, y vuelve a dejar patente que los radicales nos amenazan a todos y que no están dispuestos a abandonar sus métodos mafiosos».

Por otra parte, el secretario general del PSE-EE en Gipúzcoa, Miguel Buen, aseguró ayer a Europa Press, que «se puede y se debe, porque se lo merece, criticar al lehendakari muchísimo», porque «posiblemente, no pone los medios suficientes en algunas ocasiones» frente a la violencia callejera y porque «de una vez por todas», debe dejar de dar «el mismo tratamiento a las personas de los partidos ilegalizados que a las de los partidos legales».

© Mundinteractivos, S.A.