Llega el verano, el calor y, con ellos el auge de las huelgas en las empresas españolas. Los empleados se revelan contra sus directivos y piden mejoras como aumentos de personal y salario, cumplimiento sistemático de la empresa y reducción de jornadas laborales. Las empresas se ven obligadas a paralizar sus servicios y acumulan pérdidas.

En Alemania, sin embargo, la noticia de este verano fue que la Justicia del país germano decidió prohibir la huelga de cuatro horas que los maquinistas de los ferrocarriles germanos Deutsche Bahn querían llevar a cabo desde el pasado 9 de agosto hasta el 30 de septiembre en el transporte de mercancías porque los daños económicos serían excesivos. Así, el tribunal laboral de Nuremberg (sur de Alemania) decidió en un procedimiento rápido que esta prohibición también fuera válida para el transporte de personas.

Dicho tribunal consideró que una huelga en Deutsche Bahn en plena temporada de vacaciones originaría enormes daños para la economía alemana.

Este asunto ha sembrado la polémica en España porque las presiones sindicales siempre han impedido promulgar una ley de huelga en el país. Así, la primera vez que se reguló el derecho de huelga en España fue mediante el Real Decreto Ley 17/1977 de Relaciones de Trabajo, que es preconstitucional y que, principalmente, pretendía legalizar la huelga tras la proscripción franquista.

Posteriormente, y aunque la Constitución Española defiende este derecho en el artículo 28.2, no se ha llevado a cabo su desarrollo mediante ley orgánica, pese a algún esfuerzo como el frustrado proyecto de 1992.

Las fuerzas políticas se han plegado asimismo a la voluntad sindical y los ciudadanos españoles han sufrido este verano las molestias provocadas por las huelgas de los trabajadores de Renfe y Adif en Barcelona, la plantilla de Saica en Zaragoza, los empleados de Spanair, los trabajadores de Aldeasa, el balneario Vichy Catalán, y los de la empresa de limpieza El Mirlo en Almuñécar (Granada).

- Renfe y Adif. El comité provincial de la empresa en Barcelona convocó movilizaciones y huelgas para los días 3, 4, 6, 7, 10 y 11 de agosto ante la "falta generalizada de plantillas y el abandono constante de servicios por parte de la empresa pública".Los trabajadores de Renfe se quejaban del cierre de estaciones, de la privatización o subcontratación del mantenimiento de actividades para el buen servicio público, así como de la continua reducción de plantilla en la venta de billetes, en atención al cliente, en puestos de circulación, maniobras, estaciones y talleres.

- Spanair. Los tripulantes de los aviones de la empresa convocaron paros los días 25 de junio, 1,9, 15 y 31 de julio. El Sindicato Independiente de Tripulantes de Cabina de Pasajeros (Sitcpla) de la empresa informó el pasado 4 de junio de que el motivo de la huelga era la protesta por los reiterados incumplimientos de los pactos y acuerdos alcanzados con la dirección de la aerolínea, la excesiva ampliación de las jornadas laborables, la escasez de personal y la continuada pérdida del poder adquisitivo.

- Saica. Unos 350 trabajadores de la papelera Saica de Zaragoza y El Burgo realizaron huelgas el día 27 de julio y 10 de agosto para pedir a la dirección de la compañía que redujese la jornada anual de los trabajadores afectados por el convenio sectorial y el pacto de empresa.

- Vichy Catalán. La plantilla del balneario de Gerona convocó huelgas para los días 15 y 29 de agosto, así como también para los próximos 15, 22 y 23 de septiembre para protestar por la situación laboral de los trabajadores.

- Aldeasa. Los empleados de la empresa en el aeropuerto de Barajas realizaron paros los días 30 de julio, 31 de julio, 1, 14 y 15 de agosto, para demandar mejoras laborales. Las primeras huelgas provocaron el cierre de varios establecimientos del aeropuerto madrileño, pero las grandes tiendas quedaron abiertas. Además, se han convocado otras huelgas para los días 31 de agosto, 1, 2, 15 y 16 de septiembre.

- El Mirlo. El comité de la empresa concesionaria del servicio municipal de limpieza urbana en Almuñécar (Granada) convocó una huelga indefinida desde el pasado 4 de agosto hasta el 9 del mismo mes por incumplir el convenio del colectivo firmado hace un año.