¡Que alguien le suba la tarifa a este hombre!, de Ramón Aymerich en La Vanguardia
EL ESPECTADOR
El colapso de las infraestructuras
Yo no hablo de política. ¡Nunca!", afirmó Manuel Pizarro en un momento de su intervención. Era mentira, claro. Porque ayer por la tarde el presidente de Endesa fue el político con más tablas de entre los que se congregaron en el Parlament. Si es cierto, como afirman algunos, que este hombre prepara su salto a la política -donde ya estuvo de manera discreta en los tiempos de la UCD- la de ayer fue una muestra de su capacidad. De cómo hay que prepararse una intervención; de su habilidad para combinar agasajos y garrotazos, y también, de sazonar sus palabras con la pizca de demagogia necesaria para espantar al muerto. Porque después de hablar Pizarro quedó claro que nunca sabremos de quién fue la culpa del apagón del 23 de julio. O mejor dicho, que toda la culpa es de Red Eléctrica... Pero, bueno, tampoco se trataba de eso.
Pizarro llegó como una estrella de cine. No es frecuente que el poder económico acuda al Parlament. Tan cierto es eso que Daniel Sirera llegó antes que el resto de los políticos para hacerse lo que en términos electorales llamaríamos una photo opportunity con el empresario. El PP fue el partido más entregado a las tesis de Pizarro. "Sus explicaciones dejan poco margen a la duda", sentenció Carina Mejías nada más empezar a hablar y tan convencida quedó la diputada que previno al invitado de lo que se estaba cociendo: "¡Sepa que está aquí porque le han señalado como el culpable de todo!", le soltó como quien habla al primo Zumosol.
No fue la única en jalear a Pizarro. A su manera franca, Oriol Pujol también lo hizo: "Usted está aquí porque se ha cansado de recibir golpes, de ser l´ase de tots els cops -el aragonés le miraba perplejo- porque se han conjurado todas las administraciones socialistas para acusarle, y usted ha venido a desquitarse. Y ya se lo digo ahora, ¡usted se ha quedado descansado!", soltó entusiasmado el de CiU. Instantes después, también a su manera franca, Pizarro le devolvió el cumplido. "La política energética es una cuestión de arrestos. Y Jordi Pujol tenía arrestos. Cuando se estaba construyendo la línea de las Gavarres, mandó a los Mossos d´Esquadra para despejar el camino".
Pizarro lo dijo en respuesta a alguno de los miembros del tripartito, que todo hay que decirlo, no se emplearon a fondo en la materia. Porque si de lo que se trataba era de pillar a Pizarro en falta -como insinuaba el PP- desde luego no enviaron sus mejores barcos a la batalla y merecen escasa constancia en el acta.
¿Pero y qué dijo Pizarro? Pues que quiere mucho a Catalunya, que respeta sus instituciones, que ha invertido más que nadie -"por ahí no me van a pillar"- y que toda la culpa es de Red Eléctrica. Pero no se engañen, también dijo que "no se puede pedir calidad de servicio alemana con tarifas tercermundistas". ¡Que alguien le suba la tarifa a este hombre!
