El municipio coruñés de Sada quiere abrir al público el pazo de Meirás, donde veraneaba Franco

El verano significaba para Francisco Franco vacaciones en el pazo de Meirás (Sada, A Coruña), el palacio de la escritora Emilia Pardo Bazán, donado forzosamente al Caudillo por los coruñeses en 1938 y que ahora es propiedad de los herederos del dictador. Ayer, en pleno verano, el Ayuntamiento de Sada, gobernado por el BNG, inició los trámites (con apoyo de PSOEy PP) para que la Consejería de Cultura, también del BNG, lo declare bien de interés cultural, lo que implicaría su apertura al público por lo menos cuatro días al mes. Cuando culmine ese proceso, que debería durar año y medio, habrá caído el último gran icono del franquismo en Galicia, la tierra natal del dictador, después de que hace cinco años se retirase la estatua ecuestre de Ferrol. Por ahora, la familia de Franco se resiste. La Xunta y el Ayuntamiento aseguran que no ha permitido que los inspectores de Cultura entren en el pazo para evaluar su estado, pese a que este mes ha pasado unos días en el pazo la hija del Caudillo, Carmen Franco.

"Galicia lo dio todo en la Cruzada del 18 de julio. El mártir, José Calvo Sotelo; el traidor, Manuel Portela Valladares; el asesino, Santiago Casares Quiroga, y el caudillo liberador, Francisco Franco". Esta proclama, publicada en la prensa al término de la Guerra Civil, resume el vínculo con Galicia del régimen, que tenía como símbolo el pazo de Meirás, adquirido a iniciativa de un grupo de influyentes coruñeses, como el empresario Pedro Barrié de la Maza, y sufragado con descuentos de las nóminas de los funcionarios del Ayuntamiento de A Coruña y de la Diputación, así como con donaciones teóricamente voluntarias.

"En todo caso, se trató de una donación a un señor por su condición de jefe del Estado", explica el alcalde de Sada, el nacionalista Abel López Soto, quien considera que con la democracia debería haber revertido en la ciudadanía. "Esto se debería haber hecho en la transición, aunque no descartamos que sea posible en un futuro", agrega.

La declaración de bien de interés cultural no afectaría a la propiedad de esta singular edificación, situada a 20 kilómetros de A Coruña. Pero sí daría al Ayuntamiento de Sada el derecho de tanteo en caso de venta. También permitiría que la Administración supervisase cualquier obra que se efectuase en el inmueble, levantado en el siglo XIX como reconstrucción de una antigua fortaleza del siglo XVI, destruida durante durante la ocupación napoleónica. "El pazo es propiedad privada de una familia", ha replicado el ex alcalde de Sada Ramón Rodríguez Ares, antiguo líder del PP y hombre que mantuvo durante dos décadas el retrato de Franco en su despacho. Sin embargo, los populares votaron ayer a favor de la iniciativa, junto al PSOE y los nacionalistas.