Muchas son las situaciones en las que los dirigentes políticos hacen el ridículo ante la ciudadanía. Pero lo acontecido entre el PSN y la dirección Federal del PSOE estos días pasados, llega a rayar el esperpento. En numerosas ocasiones me he sentido mal o enrabietado por decisiones que ha tomado la dirección Federal del PSOE cuando yo militaba en el PSE-EE. Como cuando en diciembre de 2005 hacía públicas mis razones por las cuales renuncié a la concejalía del pueblo vizcaíno de Elorrio. Después de lo sucedido ayer, siento auténtica vergüenza.
Decía la portavoz y cabeza de delegación de la federación Navarra, la secretaria de Organización, Erika Pérez Soria, en su discurso ante el Congreso Federal de JSE que "la mayoría social de Navarra expresó el pasado 27 de mayo su deseo de cambio político y el pase de UPN a la oposición" y preguntaba a los asistentes si "se imaginan los compañeros de Galicia con Fraga cuatro años más en la Xunta, cuatro años más de políticas conservadoras de la mano de Artur Mas o una España sin Zapatero". Hoy sabemos que Zapatero ha claudicado a las presiones del PP-UPN.
Cuesta imaginar como el Secretario General del PSOE puede pasar por alto de esta manera los numerosos insultos vertidos por Miguel Sanz cuando equiparaba a los socialistas navarros con los terroristas. Resulta complicado entender como pasan por alto las manifestaciones dirigidas por el PP en las que se afirmaba que el PSOE estaba vendiendo a los navarros a ETA. María San Gil lo recordaba hace pocos días cuando volvía de nuevo al panorama político e insinuaba que la entrada de Na-Bai en el gobierno Foral significaba la entrada de los terroristas en las instituciones. "Tenemos que hablar del futuro y olvidar el pasado", recomendó el portavoz adjunto del Grupo Popular en el Congreso por UPN, Jaime Ignacio del Burgo.
Aunque Zapatero en el Congreso de los Diputados durante el debate del estado de la Nación dijo que los socialistas navarros sabrían cual era el camino que propiciase un gobierno de progreso en la Comunidad Foral. Ahora y como siempre toca recular. Como cuando Zapatero prometió respetar el Estatut que saldría del Parlament de Cataluña, después le tocó recular. Y así con un sin fin de cosas. Todo para mantener el statu quo que surge del periodo histórico llamado “Transición”. El señor del Burgo no debe tener miedo.
Al conocer la noticia de la dirección del PSOE, Sanz declaraba sus esperanzas en que el PSN “ejercerá la oposición de una manera responsable” ¿Puede haber una oposición más responsable que la medida adoptada por la dirección del PSOE? Sin duda, Sanz puede dormir tranquilo.
La ciudadanía Navarra dio un mensaje contundente, quería un cambio. Solo Na-Bai y PSN juntos ya sumaban más votos que UPN. Todo eso teniendo en cuenta la dura campaña de imposición del miedo a la que había sometido a los navarros Sanz y su camarilla. Este tipo de acciones solo provoca que sea el propio PSOE se esté cavando su propia tumba política.
Los socialistas no podemos seguir aceptando el chantaje diario de los dirigentes del PP. La política de enfrentamiento y contra la convivencia democrática llevada a cabo por UPN en Navarra no puede recibir balones de oxigeno por parte de la dirección del PSOE.
Solo un gobierno de cambio y de progreso en Navarra puede asegurar la permanente defensa de los derechos democráticos y sociales de los ciudadanos navarros durante los próximos cuatro años.
Jagoba Alvarez Ereño. Ex militante del PSE-EE (PSOE).

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