DESAPARECE OTRO DE LOS GRANDES MAESTROS DEL CINE

El autor de ´La noche´, ´Blow up´ y ´Zabriskie Point" muere en Roma a los 94 años

Gran diseccionador del universo femenino y maestro que supo anticipar la modernidad fílmica a partir de una obra cuyo tema fundamental era el de la incomunicación, Michelangelo Antonioni, director de El eclipse,La aventura,La noche,Blow up,Zabriskie Point y El reportero,murió el pasado lunes en su domicilio de Roma, a los 94 años. La noticia del fallecimiento no fue revelada hasta ayer, sin duda porque su segunda esposa desde 1986, Enrica, no quiso hacerla pública al coincidir con la desaparición - el mismo lunes- de Ingmar Bergman, otra gran leyenda del cine de autor.

El azar, siempre superior a cualquier ficción fílmica, ha reunido en la última cita a dos personalidades artísticas tan contrastadas e influyentes como Bergman y Antonioni. En su autobiografía, Linterna mágica,Bergman aludía - perversamente- al director italiano en estos términos: "Fellini, Kurosawa y Buñuel se mueven en los mismos barrios que Tarkovsky. Antonioni iba por ese camino, pero se mató, ahogado en su propio aburrimiento".

Antonioni dirigió en 1982 Identificación de una mujer,cuyo protagonista era un director de cine en crisis (Tomas Milian) y apenas tres años más tarde quedó semiparalizado y sin habla (terrible paradoja para quien había hecho de la incomunicación el leitmotiv de su obra) a causa de una parálisis cerebral. En 1989, el cineasta alemán Wim Wenders codirigió con él Más allá de las nubes,película estructurada en cuatro episodios tomados de un libro escrito anteriormente por el propio Antonioni.

Michelangelo Antonioni nació el 29 de septiembre de 1912 en Ferrara, en el seno de una acomodada familia burguesa. Atraído por la arquitectura y el arte pictórico, a la hora de decidirse por una carrera universitaria, Antonioni optó finalmente por la de Economía y Comercio. Con el tiempo reconoció que sus esfuerzos por comprender las matemáticas superiores le habían sido muy útiles en su profesión y en su concepción del cine. Aficionado por igual al tenis - ganó numerosos torneos no profesionales-, su primera película como aficionado la filmó en un manicomio, utilizando una cámara de 16 mm.

Influido por el neorrealismo

En 1939 se traslada a Roma, donde ocupa un puesto relevante en la oficina de la Exposición Universal que, de no haberlo impedido el conflicto bélico, se hubiera celebrado allí en 1942. Sin embargo, Antonioni decidió abandonar su bien retribuido empleo para ingresar en la revista Cinema, subtitulada Órgano de la Federación Fascista del Espectáculo y dirigida por Vittorio Mussolini, hijo del Duce. Una publicación, sin embargo, que iba a resultar decisiva en el surgimiento del cine neorrealista italiano. Bajo la égida social del neorrealismo, Antonioni comenzó en 1942 una carrera como documentalista con Gente del Po,película que quedó inacabada como consecuencia de la caída de Mussolini en 1943, la ocupación alemana y el desembarco aliado.

Su primer largometraje de ficción con guión propio, Crónica de un amor,lo dirigió en 1950. Su protagonista femenina era una joven actriz llamada Lucia Bosé, que tres años más tarde actuó de nuevo a sus órdenes en La dama sin camelias.En declaraciones a la agencia Efe, Lucia Bosé afirmaba ayer: "Antonioni era un director estupendo y las dos películas que hice con él fueron maravillosas; nuestra relación comenzó como amigos, nos conocíamos de Roma y formamos parte de un grupo que siempre se encontraba por la calle". Sin embargo, Lucia Bosé recordaba ayer que, en un principio, no pensó que iba a trabajar con Antonioni en Crónica de un amor,porque entonces tenía 20 años y el personaje era el de una mujer en la treintena. Ella piensa que fue Lucchino Visconti quien le dijo a Antonioni que probara a "vestir de señora y a envejecer" a Lucia Bosé y, según recuerda la actriz, tras muchas dudas, lo hizo ( "y nos fue muy bien", ensalza).

La aventura supone - en 1957- el inicio de una magistral trilogía sobre la incomunicación y la hipocresía burguesa, completada por La noche (1960) y El eclipse (1962), así como el descubrimiento de la que iba a convertirse en su musa, Monica Vitti, que actuó en otras películas suyas como El desierto rojo (1964) o El misterio de Oberwald (1981). Monica Vitti devino la pareja y protectora del cineasta durante algún tiempo, aparte de amiga incondicional hasta la hemiplejia sufrida por el director en 1985. Un año más tarde, Antonioni se casaba con Enrica Fico, que había aparecido en Identificación de una mujer.Ya como Enrica Antonioni, le filmó en dos documentales, el segundo, Con Michelangelo,rodado hace dos años.

Autor de un polémico documental, La China (1972), que irritó sobremanera a las autoridades comunistas, Antonioni se trasladó en 1973 a Barcelona para rodar exteriores gaudinianos con destino a su película El reportero,cuyo reparto encabezaban Jack Nicholson y Maria Schneider (El último tango en París).También actuaban actores españoles como José María Caffarel o Ángel del Pozo.