EL vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, rompiendo un cierto pesimismo que existe en muchos sectores financieros y empresariales, ha revisado al alza el crecimiento de la economía española hasta situarlo en el 3,8%, seis décimas más de lo previsto ymuy por encima de la media europea. Con esta llamativa noticia, el país inicia hoy, en la práctica, sus vacaciones estivales y Solbes viene a quitar presión sobre el sector de la construcción - oficialmente, desaceleración pero menos- y sigue confiando en un crecimiento rampante del consumo. Si a eso se suma el anuncio de los datos del paro, también conocidos ayer, que rompen la barrera del 8% y se sitúan en el nivel más bajo de los últimos 28 años, alguien podría formularse, ingenuamente, la siguiente pregunta: ¿entonces, no hay motivos para preocuparse? Y la verdad es que la respuesta es mucho más compleja que los datos estadísticos, como indican diferentes informes de entidades bancarias o la simple evolución de la concesión de hipotecas, el aumento de la morosidad o la subida del tipo de interés en el último año. Solbes cree, y ojalá tenga razón, que a este rumor de fondo se le puede hacer frente sin problemas y le ofrece así al presidente del Gobierno un cuadro económico estable cara a las próximas elecciones generales. Un cuadro favorable para cualquier mandatario que debe pedir el voto a los ciudadanos.
« Los fantasmas de Connaught Square, de Rafael Ramos en Los Blogs de La Vanguardia | Inicio | ¡Qué espectáculo!, de Rosa Paz en La Vanguardia »

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados