La política es el asunto informativo que menos interesa a los españoles, de Olga R. Sanmartín en El Mundo
La Iglesia católica es la institución que menos confianza inspira y la Universidad, la que más
La política abre casi todos los días los telediarios y copa buena parte de las páginas de los periódicos, pero, paradójicamente, es el asunto informativo que más bostezos provoca entre los españoles. No sólo aburre, sino que además ha perdido toda credibilidad: nuestros dirigentes integran el grupo profesional que menos confianza inspira en la sociedad.
Aquel invento que se sacaron de la túnica los griegos allá por el siglo V antes de Cristo está en franca decadencia, a juzgar por los resultados del estudio de la Fundación BBVA sobre las Actitudes Sociales de los Españoles que se presentó ayer en Madrid. Siete de cada 10 encuestados piensa que los partidos no prestan atención a los asuntos que de verdad importan a los ciudadanos y casi la mitad les reprocha que no animen a la gente a apuntarse a esta actividad.
Quizá por eso el informe revela una «baja participación» de los ciudadanos en el espacio público. ¿Cuántos de ellos han acudido a concentraciones convocadas por internet o por mensajes de móviles? Un escaso 4%. ¿Y cuántos escriben o contactan con los medios de comunicación para llamar la atención sobre un problema? Ni siquiera llegan al 7%. ¿Quiénes han participado alguna vez en una manifestación autorizada? Dos de cada 10.
La mayoría de los españoles (el 65%) cree que la democracia funciona bien, pero pasa olímpicamente de pegatinas reivindicativas, recogidas de firmas o compras solidarias.
Esta abulia ciudadana -que los responsables del estudio aseguran que se produce en todas las democracias contemporáneas y que atribuyen a una agenda política distanciada de la realidad- va acompañada de una sorprendente indefinición ideológica: el 30% de los encuestados confiesa que no es ni de derechas, ni de izquierdas, ni de centro, ni siquiera de centroderecha o de centroizquierda.
Eso sí, luego casi todos creen en el Estado del Bienestar (incluso los liberales) y les dan el mismo aprobado -aunque sea raspado- a los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.¿Entonces, qué es lo que les interesa a los españoles? Pues la salud, por encima de todo, seguida por la cultura, la ecología y el medio ambiente y las cuestiones internacionales, científicas, económicas, deportivas y tecnológicas.
Es por eso quizá por lo que, en la lista de instituciones, las más populares son, por este orden, las universidades, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), las asociaciones ecologistas y las ONG. Resultados parecidos da la tabla de los grupos profesionales que más confianza inspiran: los cuatro primeros son los médicos, los científicos, los ecologistas y los artistas.
Los políticos aparecen en el último lugar -los entrevistados les dan una nota de 3,4 en una escala de 0 a 10- e, inmediatamente después, aparecen los religiosos.
La Iglesia católica es, de hecho, la institución que más recelos despierta. Más incluso que las empresas multinacionales. Sucede con los españoles un fenómeno curioso: el 74% se declara católico, pero al mismo tiempo desconfía de su Iglesia..
No practicantes.
Más aún: uno de cada dos encuestados no va nunca a misa (el 38% de los católicos) y cuatro de cada 10 confiesan que no rezan jamás (el 30% de los que dicen ser religiosos). Incluso entre los que se definen como católicos, el 20% admite que en ocasiones tiene dudas de fe y sólo el 47% se atreve a afirmar con rotundidad que Dios existe de verdad.
Pero luego bien que todos, sean creyentes o ateos, participan masivamente en bautizos, bodas y funerales. En este sentido, el informe desvela más contradicciones ibéricas. La mayoría cree que el matrimonio no está pasado de moda, pero el 80% es partidario de vivir en pareja sin casarse.
De la misma forma, casi seis de cada 10 ven con buenos ojos las bodas entre personas del mismo sexo, pero sólo el 44% respalda la adopción de niños por parte de parejas homosexuales.
Cuatro de cada 10 ven bien bajarse música de internet
Contradictorio como ninguno, el español medio cree en la democracia, pero no en los políticos; se define como católico, pero no va a misa; está satisfecho con su vida personal e incluso piensa que España va bien, pero se muestra tremendamente crítico con lo que sucede más allá de nuestras fronteras.
Del retrato robot que ayer hizo la Fundación BBVA se deduce también que el español es progresista en la forma (se define de izquierdas o sin ideología) y conservador en el fondo (acepta ampliamente las normas sociales y proclama que existen principios éticos claros que hay que aplicar siempre). Acomodado por encima de todo, piensa que lo más importante de un trabajo es que esté bien pagado.
Condena a los que falsean los datos de la declaración de la renta, pero ve bien bajarse música o películas de internet (así lo dice el 40% de los entrevistados), comprar CD o DVD piratas (el 32%) o copiar programas (el 37%).
El terrorismo es el asunto que más le preocupa, seguido del paro, la inmigración y la vivienda. Percibe de manera positiva la llegada de extranjeros a nuestro país, pero cree (el 46%) que hay que establecer unos cupos de entrada.
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