El organismo financiero internacional aseguró ayer que el panorama económico global es “favorable”. Sin embargo, advirtió de un incremento de las presiones inflacionistas y del riesgo de los mercados de crédito.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado dos décimas porcentuales al alza las estimaciones de crecimiento del PIB de España en 2007, hasta el 3,8% –frente al 3,6% de Solbes–, y ha mantenido en el 3,4% las de 2008, según se desprende del avance publicado ayer de las Perspectivas de la Economía Mundial, el informe sobre el panorama económico global que el FMI distribuye dos veces al año.

Pero no todo fueron buenas noticias: Charles Collyns, subdirector del departamento de Análisis del organismo, advirtió del gran déficit por cuenta corriente español, alimentado por la fuerte demanda interna, y del peligro de “sobrecalentamiento” de la economía, por lo que aconsejó al Gobierno a moderar el gasto público y a fomentar la competencia.

Collyns aseguró que buena parte del alza de las expectativas de crecimiento de España se debe a una mejora global de la economía y destacó que este notable crecimiento se produce en un momento en el que el sector inmobiliario español va perdiendo fuelle. A pesar de esta ralentización, que Collyns calificó de “positiva”, el funcionario apuntó que al FMI le “preocupa que haya un sobrecalentamiento” en España.

“No esperamos una crisis, pero el déficit por cuenta corriente es muy grande”, aseguró Collyns, que vinculó ese déficit al fuerte tirón de la demanda interna.

Ante la imposibilidad de influir en la política monetaria del BCE, el directivo del FMI recomendó al Gobierno que modere su gasto y que profundice todavía más en la liberalización de los sectores protegidos de la economía para, de este modo, evitar “un aumento potencial de las presiones inflacionistas o un repunte del mercado inmobiliario”.

En cuanto a la economía mundial, el organismo elevó tres décimas porcentuales sus previsiones de crecimiento, desde el 4,9% hasta el 5,2%, tanto para 2007 como para 2008. La institución apuntó a las economías china, india y rusa, como principales responsables de esta revisión al alza. Del crecimiento del 5,2%, “más de la mitad proviene de estos mercados emergentes”, aseguró ayer Charles Collyns, subdirector de Estudios de la institución en una rueda de prensa.

A pesar del empuje asiático, el FMI también citó el repunte de la economía estadounidense en el segundo trimestre y el crecimiento por encima de su potencial de Japón y la Unión Europea. De hecho, el organismo aumentó del 2,3% al 2,6% el crecimiento previsto del PIB de la eurozona para 2007 y del 2,3% al 2,5% el de 2008. Sin embargo, la institución monetaria advirtió de que, a pesar del “panorama favorable” en el plano económico global, todavía “pesan riesgos ligeramente negativos”, entre los que destacó un mayor deterioro del crédito (ver apoyo), y un agravamiento de las presiones inflacionistas, lo que podría llevar. Esto último podría llevar a nuevas subidas de tipos de interés a ambos lados del Atlántico.

“Como el crecimiento es firme y sostenido, la oferta está cada vez más restringida y el riesgo de inflación se ha agravado, lo que incrementa las probabilidades de que los bancos centrales deban endurecer más la política monetaria”, afirma el informe del FMI.

De hecho, aunque el FMI aseguró que la “inflación sigue bien contenida en medio de esta expansión vigorosa”, también mostró su preocupación por la posibilidad de una “subida abrupta de los precios del petróleo” y por el incremento del precio de los alimentos, debido a la escasez de la oferta y el uso más intensivo de biocombustibles.