LA DESAPARICIÓN DE UN LÍDER DEL MUNDO DE LA COMUNICACIÓN
La creación de un imperio
Jesús de Polanco contruyó el primer grupo mediático de lengua castellana intuyendo las demandas sociales
Los que se han empeñado en ver a Jesús de Polanco como el ciudadano Kane español, el manido Jesús del Gran Poder, han tendido a deformar un rasgo sobresaliente de la personalidad y el proceder del empresario fallecido: su intuición natural. Un instinto que desplegó durante su larga trayectoria empresarial, que transmitió con familiaridad a sus nuevos negocios y que proyectó sobre el grupo de medios. Al final le convirtió en un tiempo récord en referencia internacional del mundo de la comunicación.
Esa perspicacia ha impregnado el quehacer cotidiano de Prisa prácticamente hasta su último suspiro, como han constatado sus colaboradores más estrechos tanto en la vertiente empresarial como en la periodística. Ésa era la característica que convirtió a Polanco en uno de los personajes más singulares e interesantes del mundo empresarial y mediático español de los últimos treinta años. De modesto editor de libros de texto con la Editorial Santillana que creó en el lejano 1960, a presidente de Prisa, el primer grupo de prensa de lengua castellana. El éxito empresarial de su obra más ambiciosa, el lanzamiento de El País - alumbrado por José Ortega Spottorno en 1972, pero que no salió a la calle hasta 1976, con Polanco de consejero delegado- se asoció a la transformación de la sociedad española y, en no menor medida, al cambio de imagen de España.
Aunque la intuición es un componente casi genético en los líderes de las grandes empresas de comunicación, Polanco lo hizo a su manera. Detectando la importancia de atender las voces que en la España del franquismo agónico reclamaban un cambio político y social, supo poner en el mercado un medio de comunicación que cubría esas aspiraciones y era un modelo de éxito económico. Con la misma habilidad organizó las cosas sabiendo que un buen editor no es el que dicta los contenidos de sus medios sino quien garantiza que éstos sólo dependan de sí mismos y de sus lectores para seguir existiendo. Los empresarios españoles de la comunicación siempre han escuchado a Polanco su máxima de que sin la independencia económica, sin beneficios suficientes y sostenidos, es imposible mantener la independencia de los contenidos editoriales y la fidelidad de los lectores.
Algo que se puso de manifiesto cuando el grupo debió hacer frente a la ofensiva político-judicial que le llevó a declarar como imputado en la Audiencia Nacional a cuenta de una supuesta estafa a los abonados de Canal+. La solidez económica y financiera de su grupo resistió el embate sin más problemas que los propios personales.
La influencia de su personalidad y el carácter próximo y directo de su gestión se mantuvieron también cuando se produjo la salida a bolsa de la cabecera de todo el grupo, Prisa, en el año 2.000.
Incluso en la actualidad, los miembros del clan de Jesús de Polanco junto con Francisco Pérez González, controlan a través del grupo Timón, fundado por ambos, y de Promotora de Publicaciones, el 62% de Prisa. Es por ello que el nuevo presidente del grupo es su hijo Ignacio, quien representa a los accionistas de la familia, que regulan sus relaciones mediante un protocolo.
Fue con ocasión de esa salida a bolsa, cuando tuvo lugar uno de los momentos más intensos de su carrera, la fusión entre su empresa de toda la vida, Ediciones Santillana, y la empresa holding propietaria de El País,en el año 2000. Los dos grandes afanes de su vida empresarial quedaban así soldados en una sola sociedad.
En el momento de su muerte, el grupo Prisa es un enorme conglomerado que en el último ejercicio facturó 2.800 millones de euros y obtuvo unos beneficios de 228 millones. Prisa opera en diferentes áreas del negocio de la comunicación audiovisual, desde la prensa, a la radio, pasando por la televisión, y la edición de libros. El País,líder de ventas en España, sigue siendo la principal fuente de beneficios del grupo, ya que la división de prensa aporta 83 millones de euros.
La segunda área de importancia es la radiofónica, en la que se ha constituido como la mayor empresa en el ámbito hispano. El grupo integra todas sus actividades en este campo a través de la sociedad Unión Radio - en la que el Grupo Godó, propietario de La Vanguardia,posee un 20%-, titular de la Cadena Ser, líder de audiencia en España, y de todas las actividades internacionales de radio (74 millones).
El negocio de la edición y la educación, a través del Grupo Santillana, que opera además de en España en Portugal, Estados Unidos y Latinoamérica, suma otros 37 millones. La apuesta de Polanco durante los últimos años ha sido la audiovisual. Primero, con el lanzamiento de Canal+, en 1990. Después con Canal Satélite Digital y finalmente con Cuatro. Los frutos de esa aventura aún quedan por recoger.

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