Pasma y Hachís, de Anna R. Alós en El Mundo de Cataluña
SEXO EN BCN
Hoy vuelve a ser Vodka, mi bóxer, quien firmaría esta columna si pudiera. De nuevo me puse en su lugar después de cenar con un ex novio del que no guardo excesivos recuerdos. Cuando le conocí, iniciaba un prometedor recorrido laboral y proponía una aburrida vida sexual. Hoy es un reputado empresario, cocainómano, marido modelo y perfecto amante de una conocida señora de la ciudad. Tras la cena me propuso recuperar húmedas texturas compartidas, pero preferí volver a casa y sacar al perro, mucho más higiénico y sin nadie que tuviera que mentir.
Ya en el parque, solté a Vodka. A partir de ese instante, es mi perro quien cuenta la historia de lo sucedido:Acabo de llegar al parque y en un extremo veo a Paco. Está sentado en el respaldo de un banco, con los pies en el asiento. ¿Nadie le ha dicho que donde está poniendo los pies pondrá alguien el culo y se ensuciará? Ese chico es un maleducado. ¿Qué hay, chucho?, me ha preguntado. No me molesto ni en mirarlo, y eso es lo que más le cabrea. Puto perro, dice el tal Paco. Anna lo ha oído.«Oye», le increpa, «con mi perro no te metas, ¿vale?». «Yo me meto con quien me da la gana», contesta el otro.
Se va a liar, lo sé. Tengo que actuar. Quizá si Me acerco corriendo al banco de Paco, huelo y encuentro un paquete de ésos que contienen una cosa que se llama hachís y que parece muy valiosa. Me la meto entre los dientes, sin apretar para no estropear nada, y salgo a toda mecha. Maldito chucho, oigo decir a Paco a la vez que corre detrás de mí.
Quiebro entre los árboles y las cacas de paloma que l'Ajuntament piensa que forman parte del pavimento. Ahora es Anna quien grita: «Vodka, ven aquí, suelta eso». ¿No se da cuenta de que la estoy protegiendo? Estaba a punto de pelearse con aquel pringado que hace guardia cada noche para vender el hachís a paquetitos. ¡Cómo me gustaría que se marchara del parque! Pero no hay manera, es su centro de operaciones.
Llevo más de diez minutos dando vueltas y estoy cansado, así es que será mejor que devuelva el paquetito al tipo. He oído en la tele que está prohibido vender hachís. Dicen que atonta, que mata neuronas y cría vagos. Me pregunto por qué entre tanto letrero de prohibición en el parque (NO APARCAR, NO JUGAR A LA PELOTA, NO SOLTAR AL PERRO) no hay uno de NO VENDER DROGA. ¿Será que en el parque está permitido venderla, o tendrá Paco un permiso especial? Pasa el coche de la pasma, los mossos me miran y preguntan por qué no llevo bozal. ¿No saben que no tengo morro en el que sostenerlo? Temo que me ataquen con el kobután, pero la pasma se va y con Paco no se meten. Les preocupo más yo y mi bozal.
Cuesta entender a la pasma.
anna.alos@yahoo.es
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