Ferraz advierte a Sanz (UPN): “Si juega a elecciones anticipadas, nos echará en brazos de NaBai”, de Julia Pérez en El Confidencial
La dirección federal del PSOE está decidida: apuesta porque los conservadores navarros de UPN formen un gobierno de coalición junto a CDN como mal menor ante la alternativa de volver a celebrar elecciones. “La iniciativa corresponde ahora a UPN, pero si a Miguel Sanz se le ocurre amenazarnos y jugar a elecciones anticipadas, nos echará en brazos de Nafarroa Bai”.
Esta advertencia, proveniente de fuentes federales socialistas, revela el temor existente en Ferraz a que el dirigente navarro aproveche el hecho de que el PSOE navarro esté ahora desarbolado, tras las indicaciones de Madrid, para provocar unos nuevos comicios con la esperanza de salir reforzado.
La estrategia socialista pasa por facilitar que gobierne en Navarra “quien pueda”, según las mismas fuentes. Y, tras el fracaso de su coalición con NaBai, esta convicción implica el permitir que UPN forme gobierno en minoría con la abstención del PSN. Tanto Sanz como el líder socialista navarro, Fernando Puras, han iniciado ya contactos para este fin, acuerdo que pasaría por el reparto de ciertas cuotas de poder en la comunidad foral, gobernada por los conservadores desde hace dieciséis años.
Navarra se enfrenta ahora a un mes donde ambos partidos se enseñarán los dientes, mientras negocian bajo la mesa. Es en este contexto donde fuentes socialistas sitúan las palabras expresadas ayer por Puras, quien sostuvo que el PSN prefiere que se repitan las elecciones y que no ha barajado “en ningún caso” un gobierno en minoría de los regionalistas. “Es una posición estratégica”, reconocen, de cara a las negociaciones.
A su vez, en UPN defienden un acuerdo rápido con los socialistas, “lo ideal es acabar cuanto antes esta escenificación”. Estas últimas fuentes reconocen que sigue en pie la oferta de ceder la cabeza de Sanz, en aras de conformar un ejecutivo acorde al cambio de formas que reclamaron los socialistas durante la campaña, “pero no creemos que llegue la sangre al río”.
“Consternación”, “desilusión”, “podemos desaparecer”… Estas palabras reflejan el ambiente que reina en las bases del PSN ante el fracaso de las negociaciones con NaBai. Mientras, Puras se muestra muy afectado por esta ruptura. En este contexto, el Comité Regional del partido afrontará hoy una de sus reuniones más delicadas, ya que deberá actuar con unanimidad de cara al exterior o afrontar una crisis interna.
Entre las bases surgen voces críticas con la dirección del partido porque consideran que no ha sabido explicar las razones por las que el pacto ha resultado imposible. Las críticas se dirigen hacia la dirección del PSN y, en especial, hacia el PSOE federal ya que fue el secretario de Organización, José Blanco, quien impidió en última instancia el acuerdo en contra de la voluntad del PSN.
“No han sabido explicar que buscábamos un gobierno progresista, que respetaran todas las sensibilidades de Navarra, y no un pacto excluyente”, reconocen en fuentes internas. La razón principal del fracaso de las negociaciones ha residido en Ferraz, que rechazó un acuerdo con NaBai por el alto coste político que acarrearía en las próximas elecciones generales, algo que aprobó José Luis Rodríguez Zapatero hace mes y medio. Pero hubo otra causa que podría haber sido esgrimida ante la sociedad: las exigencias nacionalistas de Eusko Alkartasuna, partido integrado en la coalición, que hacía oídos sordos a las propuestas del PSN de que el hipotético gobierno progresista hiciera un aterrizaje suave.
Las bases están cañeras
Las bases del PSN andan cañeras. El cuerpo les pide pasar a la oposición y desgastar a UPN para dentro de un año forzar un adelanto electoral, una vez pasadas las elecciones generales. Hay voces que evocan la estrategia seguida entre 1999-2003, la legislatura donde los conservadores gobernaron en minoría y los socialistas aprobaron en el Parlamento foral una veintena de leyes que el Ejecutivo foral recurría después al Tribunal Constitucional.
Otros se muestran realistas y reconocen la necesidad de un pacto entre Puras y Sanz: salvar los muebles, al igual que, están seguros, hará la coalición nacionalista. Los caminos de ambos partidos se bifurcan, por lo tanto. Está en juego la supervivencia del socialismo en Navarra, arriesgada por José Luis Rodríguez Zapatero en aras a seguir en La Moncloa.
