Era primo hermano de mi abuelo, y casi de su misma edad, pero no recuerdo haber oído hablar nunca de él, ni del joven sobrino que asesinaron en una cuneta. El padre de mi abuelo murió en 1877 y le dejó a él, el xic,huérfano de sólo seis meses. Tres de los hermanos del difunto, que era el heredero, se habían alejado ya de la casa, siguiendo la tradición, y se habían hecho militares. De uno de ellos, Isidoro de Cabanyes i d´Olzinelles, el inventor del "submarino torpedero artillero", nació en Madrid Jorge Cabanyes Mata, que siguió también la carrera militar. Su destino le llevó a la muerte frente a un piquete de ejecución cuando sólo le faltaba un año para el pase a la reserva.

Según su expediente, hoy en el Archivo General Militar de Segovia, Jorge Cabanyes Mata intervino en la Setmana Tràgica de julio de 1909. Y luego en la guerra del Rif. Ya en 1931, "firmó la promesa de adhesión y fidelidad a la República". El 23 de agosto de aquel mismo año "realizó en el paseo del Prado, en presencia del Pueblo y autoridades, la entrega de la nueva enseña de la República al batallón de Cazadores de Montaña n. º 8, al 2. º Regimiento de Artillería de Montaña y al Regimiento de Caballería n. º 6, verificándose a continuación el desfile de toda la guarnición ante las autoridades y Pueblo".

Dice también su hoja de servicios que "con motivo de los sucesos ocurridos en Barcelona en la noche del 6 de octubre de 1934 al declarar la Generalidad el Estat Catalá y República Federal, intervino en la sofocación de ellos, cumpliendo las órdenes que recibió sucesivamente de mandar dos secciones con dos piezas cada una y una protección de 80 artilleros pie a tierra con mosquetón de tres baterías distintas y personal de la columna de municiones al mando de un comandante para apoderarse de la Generalidad y el Ayuntamiento de Barcelona, los que se rindieron en un plazo de 8 horas".

Su vida militar se da por acabada, curiosamente, en 1935. Pero Jorge Cabanyes Mata, que era un oficial de academia, se mantuvo en el servicio activo durante la guerra. El 18 de julio de 1936 le pilló siendo comandante militar de la provincia de Murcia. Por Floren Dimas, destacado activista en favor de la memoria histórica, he sabido sólo recientemente que "el coronel Cabanyes, jefe del regimiento de Artillería Ligera n. º 33 de Murcia, pese a su ideología conservadora, se mantuvo fiel a la República, negándose a secundar el levantamiento al que le invitaron los oficiales de la Guardia Civil y el coronel de artillería en la reserva Manuel Bruquetas, que se levantaron - sin éxito- en el cuartel de Garay. Al ser su unidad la de mayor importancia de las existentes en la capital, ésta se mantuvo al lado del gobierno, evitando la previsible reacción en cadena que se habría producido en caso contrario con las guarniciones de Murcia, Cartagena y Lorca".

El día 31 de marzo de 1939 ocupó la ciudad de Murcia la Cuarta Brigada de Navarra al mando del general Camilo Alonso Vega. El coronel Jorge Cabanyes, que bien merece un piadoso recuerdo, fue juzgado sin garantía procesal alguna en un consejo de guerra sumarísimo de urgencia, declarado culpable nada más y nada menos que de "rebelión militar" (!) y fusilado (como ya lo había sido el general Batet, su superior durante los hechos del 6 de octubre) por haberse negado a secundar precisamente la rebelión militar.