PERSONAJE DE LA SEMANA
Cuatro años después de llegar al Departament d'Economia, Antoni Castells (Barcelona, 1950) ha conseguido que el Parlament aprobara, con los votos del tripartito y de CiU, la ley que permitirá crear la Agencia Tributaria de Cataluña, como prevé el Estatut. Castells llegó al Ejecutivo del president Maragall con el cometido de abordar la reforma del sistema de financiación de las comunidades autónomas para conseguir más dinero para Cataluña. Y se mantuvo en el de Montilla para lo mismo. Ahora, tras la creación de la Agencia Tributaria catalana, se abre la puerta a que Cataluña pueda gestionar todos los impuestos, también los exclusivos del Estado, siempre y cuando el Gobierno español acceda a cederlos.
Castells, por tanto, ha conseguido gran parte de su objetivo, aunque todavía tiene que crearse el Consorcio Tributario, en colaboración entre las agencias tributarias española y catalana.
El conseller d'Economia ha conseguido atraer al acuerdo al principal partido de la oposición, a la federación de CiU, incluyendo a última hora una enmienda de los nacionalistas que permitiría a Cataluña, a través del Consorcio Tributario, recaudar también algunos impuestos, como el de sociedades, que el Estado siempre se ha negado a ceder. Es cierto que siempre será el Gobierno central el que tendrá la última palabra al respecto, pero la puerta se ha entreabierto y en el futuro un Ejecutivo español en minoría podría verse forzado a ceder este tributo si necesita el respaldo de alguna fuerza política nacionalista. El propio conseller Castells dijo el miércoles que la ley que crea la Agencia Tributaria catalana «va más allá del Estatut». Serán los constitucionalistas los que lo confirmen o desmientan, pero lo cierto es que poco después Castells también aseguró que «si no somos el partido central del catalanismo no seremos el movimiento social mayoritario de Cataluña». Todo muy claro.
© Mundinteractivos, S.A.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados