Rajoy fija como «prioridad básica» de su 'Gobierno' reformar la ley electoral, de Carmen Remirez de Ganuza en El Mundo
«No debemos tener miedo», asegura Núñez Feijóo, quien recuerda que varios dirigentes socialistas abogaron en su día por cambiarla
Del compromiso puntual a la apuesta decidida. Paso a paso, la reforma de la Ley Electoral cobra fuerza en el discurso político del líder popular. Si en Galicia, hace dos días, Rajoy afirmó que llevaría a su programa la propuesta de reforma, ayer, en Madrid, prometió que será una de las «prioridades básicas» para su hipotético Gobierno, y en todo caso, para «la próxima legislatura».
Durante su presentación del presidente del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, en el Fórum Europa, Rajoy se apoyó en el reciente desalojo del poder experimentado por los alcaldables de su partido en pueblos y capitales de provincia, pese a haber recabado la mayoría simple de los votos o a haber quedado a sólo un puñado de votos de la mayoría absoluta. «El PP es la «primera fuerza política en Galicia, con una diferencia de más de 10 puntos sobre el segundo [PSOE] y más de 20 sobre el tercero, [el BNG}», afirmó.
Rajoy, que no sólo hizo referencia a las elecciones municipales, sino también a las autonómicas, se mostró «sorprendido» por el «desparpajo» con el que gobiernan «algunos que han quedado a distancia sideral del primero, como ocurre en el caso de la Presidencia de la Xunta, y hablan en nombre del respeto a la voluntad de los ciudadanos».
Lo que no hizo Rajoy, todavía ayer -este lunes nombrará de manera oficial al coordinador de la campaña- fue mojarse sobre una propuesta concreta de reforma legal. Fue el propio Núñez Feijóo quien tomó el testigo, ante un elenco de políticos, empresarios y periodistas, para exponer los muchos y variados sistemas de sufragio municipal existentes en Europa como posibles modelos para España.
Así, desde los lander alemanes, donde los alcaldes se eligen de manera directa -«en Hessen, en un referéndum celebrado en 1981 un 85% de votantes se pronunció a favor de esta clase de democracia directa», afirmó-, hasta Portugal, donde impera la elección de la lista más votada; Francia y Reino Unido, con otro sistema mayoritario; e Italia, donde rige la doble vuelta.
Feijóo tampoco definió sus preferencias, pese a que las fuentes populares consultadas se decantan por el sistema que rige en Portugal, y que reserva el 60% de concejales a la lista más votada. Lo que hizo fue recalcar que cualquier cambio debe hacerse mediante «consenso».«No debemos tener miedo de reformar nuestro sistema electoral», dijo, antes de recordar que entre 1998 y diciembre de 2004, distintos dirigentes socialistas -Zapatero y De la Vega entre ellos- se pronunciaron en este mismo sentido. Admitió que la reforma perjudicaría «coyunturalmente» al PSOE, pero aseguró que interesa a «España» y también al actual partido de Gobierno «a medio y largo plazo».
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