EL EXPERTO
Las bolsas occidentales afrontan la segunda mitad del año en un entorno económico muy positivo, al que únicamente amenaza el fantasma de la inflación, que podría reaparecer como consecuencia de las tensiones existentes en los mercados laborales occidentales, del fuerte crecimiento de la oferta monetaria en manos del público y de los elevados costes energéticos. Por ello, los bancos centrales se están adelantando a los acontecimientos aplicando paulatinamente políticas monetarias cada vez más restrictivas. La Reserva Federal estadounidense ha enviado mensajes en los que niega que vaya a relajar su actual política de tipos de interés, mientras que el BCE ha sido muy explícito respecto a su intención de volver a subir sus tipos nuevamente este año.La elevada liquidez del sistema y la falta de alternativas de inversión han sido los principales catalizadores de las revalorizaciones de las bolsas occidentales. Ambos factores dependen de los tipos de interés, luego, a medida que estos suban, su efecto positivo sobre los mercados de valores se irá diluyendo. Mientras que la inflación siga bajo control, los bancos centrales tendrán margen de actuación, pudiendo llevar a cabo las anunciadas subidas de tipos de interés de forma ordenada. Pero cualquier incremento de los precios por encima de lo estipulado forzaría sus políticas monetarias, lo que lastraría el comportamiento de la renta variable occidental, pudiendo, incluso, provocar el final del actual ciclo alcista en las bolsas. La inflación se convierte así en «la variable» clave para los mercados en los próximos meses.
Juan José Fdez.-Figares es Jefe de Análisis Link Securities SV.
@FIRMA:JUAN JOSÉ FDEZ.- FIGARES
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