Sesenta de cada 100 euros que genera la actividad económica en Catalunya provienen del sector de los servicios. El peso de esas actividades, que forman el sector terciario, han crecido en catorce puntos porcentuales en el periodo 1987-2001. El crecimiento del peso de los servicios se ha producido como contrapartida a la caída de la actividad manufactura.

Mientras en 1987 la actividad manufacturera representaba el 37,2% de la economía catalana (medida en términos de producto interior bruto, PIB), en el 2001 ese porcentaje se ha reducido hasta un 25,4%. Estos datos se obtienen de las tablas estadísticas input-output realizadas por el Idescat (dependiente de la Generalitat), las cuales permiten un análisis detallado de la economía catalana y de sus áreas.

Más allá de los tres grandes sectores de actividad, las tablas muestran el hundimiento de la industria textil puesto que en el ejercicio 2001 representaba el 2,4% de todo el PIB frente a un 6% del 1987. La química sigue un patrón parecido (veáse gráfico adjunto) y muestra que su peso en el 2001 en la economía (3,7%) es casi la mitad de lo que lo era 14 años antes (6,5%). Alimentación y madera y corcho han visto también disminuido su peso en el conjunto de la economía de Catalunya.

En el lado de los ganadores se sitúan de forma destacada los servicios a las empresas. En 1987, un 9,6% del PIB correspondía a servicios a las empresas mientras que en el 2001 ese porcentaje casi se duplicó, ya que se situó en un 16,3%. La construcción también aumentó su peso en el periodo casi dos puntos, hasta un 7,8%. Fuentes de la conselleria d´Economia señalaron ayer que ese aumento es "normal" y no consideraron preocupante un posible declive de la actividad constructora para el conjunto de la economía catalana.

Las tablas estadísticas presentadas ayer por el conseller d´Economia, Antoni Castells, permiten también estimar el peso de Catalunya en el conjunto de la economía española. Según esas estadísticas, la participación en el 2001 2001 era de un 20,0%, medio punto 1987 más que el 19,5% de un 1987. Por lo tanto la economía catalana, aunque poco, ha ganado peso respecto al conjunto de España en el periodo.

Las estadísticas de estas tablas son algo diferentes a las que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE). Para el INE, el peso de Catalunya en el PIB era de un 18,9%. Fuentes de la conselleria aseguraron que aceptan la cifra del INE como buena para el cálculo de las inversiones del Estado en Catalunya.

Por otra parte, las estadísticas muestran también que el PIB de Catalunya se ha triplicado desde 1987, y que las empresas de la comunidad cada día exportan más al exterior. El resultado final es que el grado de apertura de la economía catalana ha crecido en 25 puntos, hasta un 132,1%.

El informe elaborado por el Idescat identifica también los sectores clave de la economía, que tiran del resto de áreas de actividad. Esos sectores clave son "los transportes, la industria editorial, la metalurgia, la alimentación, la construcción y el comercio". El trabajo destaca también que la Seat genera un 1,2% de todo el PIB de Catalunya y un 5,1% del empleo industrial. En cuanto a Freixenet, la empresa produce un tercio de todo el PIB del sector del vino y cava en Catalunya.

El conseller Antoni Castells destacó ayer en la presentación de las tablas estadísticas que en su elaboración han contribuido el mundo académico, la industria y la Administración. "Ese es el ejemplo de cómo deben hacerse las cosas", señaló el conseller.