TESTIGO IMPERTINENTE
Carmen Calvo se jugó la cartera el día que tuvo la feliz idea de decir lo que pensaba
Ahora su novio y ex escolta Julián podrá salir del armario
Carme Chacón, una política pura, tendrá ocasión de desarrollar el lado más tapado de su personalidad.
De los cuatro ministros suplantados o corridos tras el reajuste del pasado viernes, hay uno -una, para ser exacta- que a estas horas quizá esté celebrando su suerte. Se trata de Carmen Calvo, cuyo nombre ha entrado en el olimpo de los ex. Los cargos tienen estas cosas. Te cambian la vida en una hora, pero te la vuelven a cambiar en un segundo. Antes, el cese lo anunciaba un motorista. La metáfora de la moto dio mucho juego en las crónicas políticas de una época. Cuando un motorista llamaba a la puerta de un ministro, mal asunto. Había que tocar madera.Ignoro qué método utiliza ahora Zapatero para darles puerta a los ministros. A lo mejor el SMS. Me resisto a preguntárselo a Carmen Calvo por no hurgar en la herida, pero es fácil suponer que ZP prefiere los métodos expeditivos y discretos. Del mismo modo que no apunta las crisis en un bloc, tampoco hace quinielas con los colaboradores. Aunque Moncloa es una fortificación, todo acabaría sabiéndose.Calvo se jugó la cartera de Cultura el día que concedió una entrevista a un periódico amigo y tuvo la feliz idea de decir lo que pensaba. Y añado yo: la ex ministra podrá arrepentirse de hablar mucho (es más: eso debería mirárselo), pero no de hablar claro. Un político sincero no suele ser un buen político, pero sin duda es una persona virtuosa. A la ministra de Cultura se la ha llevado por delante la ley del cine. Mala pata.En cualquier caso, la suerte ya estaba echada meses atrás. Que una de sus últimas comparecencias públicas fuera para hacerse una foto con Woody Allen explica muchas cosas. Carmen ya se había resignado a pasar a la historia.Ahora Julián podrá salir del armario. Julián es el novio de Carmen Calvo. Conoció a la ministra cuando entró a formar parte de su escolta y entre ambos surgió una fuerte corriente de simpatía. Más joven que ella, el guardaespaldas se rindió pronto a la vivacidad de la ministra. No era un caso insólito. Les pasa a princesas, a estrellas, a ricachonas y a muchas mujeres públicas atrapadas en la soledad del poder.Uno de los primeros casos conocidos fue Patricia Hearst, nieta del magnate de la comunicación americano, que, tras un rocambolesco secuestro por parte de un ejército de liberación, se unió a los terroristas y finalmente encontró la estabilidad afectiva gracias al amor del guardaespaldas que velaba por su seguridad. Pero eso fue hace mucho, en los locos años 70.En fechas más recientes, Estefanía de Mónaco repitió la historia con un tal Ducruet, y algunos biográfos de Lady Di aseguran que la fallecida princesa de Gales también encontró el amor cobijando su tristeza bajo el ala de uno de sus escoltas. Sin ir tan lejos (ni tan arriba), en España se ha hecho tristemente famoso el caso de Marisol Yagüe, ex alcaldesa de Marbella, unida hoy al rollizo policía que le guardaba los pasos en tiempos de glamour y corrupción.Son los cuentos de hadas del siglo XXI. Hay una larga lista de mujeres que mantienen amores con sus guardaespaldas, pero sólo algunas se atreven a oficializar la relación. Es el caso de la Carmen Calvo, que ya traza planes de boda con su chico. Cuando la ex ministra y el policía se rindieron a lo inevitable, Calvo pidió que Julián fuera relevado de su escolta y el romance se consolidó en la distancia.Llevan más de un año de noviazgo y la cosa funciona. Para Carmen -parlanchina, coqueta y seguramente enamoradiza-, éste sería su tercer matrimonio. Se casó con un profesor de instituto cuando todavía era una pipiola, y de esa unión nació una hija con la que ha compartido fatigas, novios y viviendas oficiales. Su segundo marido, un funcionario del CSIC muy puesto en encuestas electorales, no le dejó hijos, pero sí buenos recuerdos. Calvo es de las pocas mujeres que presume de llevarse bien con sus ex.Tiene un carácter risueño y un corazón como una fonda. Dicen que uno de sus maridos se convirtió al islam (los efectos secundarios de la convivencia son inescrutables) pero ella sólo cree en la religión del amor y la amistad, ésa que hace a los hombres (y las mujeres) mejores y más felices.APOYO#La hora de Carme ChacónTIMIDA. A estas horas, Carmen Calvo tal vez ya esté decidida a aceptar la oferta que le hizo ZP en una apresurada conversación antes del fin de semana: ocupar la vicepresidencia primera del Congreso, sustituyendo a Carme Chacón, que ha salido disparada al Ministerio de Vivienda.Chacón (1971) es una política pura. Tal calificación se ha atribuido tradicionalmente a políticos varones, y tiene una carga ambivalente: buena, porque alude a una capacidad superior, pero también mala, porque suele describir personalidades unidireccionales, con escasa curiosidad por las cosas sencillas de la vida. Carme Chacón es una política pura (siempre ha estado en el meollo, con Montilla o ZP), pero gasta una discreción tan profunda, tan visceral, que impide saber si la política le distrae de la vida.Hace unos meses, en Esplugas de Llobregat, Chacón contrajo matrimonio con Miguel Barroso, actual director de la Casa de América, consejero en la sombra del presidente ZP y novelista en sus ratos libres. Barroso abandonó la Secretaría de Estado para la Comunicación, pero conserva intacta su amistad con el presidente (ahí es nada). Con motivo de algún festejo cultural, en la Casa de América ha podido verse a Chacón (la señora Barroso, manque le disguste) moviendo el esqueleto al compás de un ritmo latino. Eso está bien.Carme Chacón, que al frente de Vivienda tendrá ocasión de pringarse con problemas más reales que teóricos (los putos pisos), puede ahora desarrollar el lado más tapado de su personalidad. Y ofrecernos su carisma como ministra o como jotera (el amor hace milagros, y Barroso, no lo olvidemos, es aragonés).
@FIRMA:CARMEN RIGALT
© Mundinteractivos, S.A.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados