La ´teleco´ española espera sentar un precedente con su queja ante el Tribunal de la UE

Telefónica ostenta el dudoso honor de ser la teleco castigada con la multa más elevada de la historia de la Comisión Europea por un abuso de posición dominante. La sanción impuesta el miércoles se eleva a 151,8 millones de euros, pero podía haber sido aún más alta si el Ejecutivo comunitario hubiera aplicado las nuevas directrices para el cálculo de multas, que afectan a casos notificados desde septiembre del 2006. ¿A cuánto se elevaría de haber enviado unos meses antes el pliego de cargos a Telefónica? En el departamento de la comisaria Neelie Kroes sonríen y callan. "Digamos que no hemos hecho ese cálculo teórico".

La multa final es, en cualquier caso, "muy alta", como ayer señalaba el comisario Joaquín Almunia, recordando que la Comisión Europea debe velar por la libre competencia "con todas las consecuencias". Para Bruselas el caso se enmarca en la categoría de "muy serio" por los daños causados a los consumidores y a sus rivales. En el cálculo final, se tuvieron en cuenta algunas atenuantes, como que el mercado de la banda ancha esté parcialmente regulado. Pero Telefónica llegó a temer incluso una sanción mayor. Al final, la mano de Kroes dejó la multa en casi 152 millones. Telefónica, como tantas otras empresas castigadas por Bruselas, recurrirá.

El caso suscita algunos interrogantes. ¿Hasta qué punto es discrecional su decisión sobre la cuantía de la multa? ¿Cómo evalúa la Comisión Europea el supuesto daño causado a las empresas competidoras o a los internautas? Las autoridades comunitarias de la Competencia tienen "un poder de apreciación importante en las multas a carteles o prácticas monopolísticas. Pero el poder del Tribunal para corregirles es pleno. Puede anular, elevar o, más a menudo, rebajar su cuantía", explica un abogado especializado en derecho de la competencia.

Bruselas ha recibido más de un varapalo del Tribunal por casos de fusiones o de carteles. Sin embargo, los jueces nunca han cuestionado la actuación de la Comisión Europea en un abuso de posición dominante (violaciones del artículo 82). "Todos estos casos se recurren pero el Tribunal jamás ha anulado una multa", explica otro letrado. "Es más difícil que se equivoquen al catalogar la situación y ahora se tiene más en cuenta que antes el daño causado por el comportamiento de la empresa". Telefónica espera también sentar precedente con su denuncia ante la Corte europea, si antes no lo hace Microsoft. La empresa estadounidense fue castigada con una multa de 497 millones de euros, también por un abuso de posición dominante, en relación a Windows. El Tribunal se pronunciará en otoño. Fuentes jurídicas consultadas ven en la acción contra Telefónica un indicio de que los jueces no cuestionarán en exceso el análisis de Kroes en el caso contra el gigante informático.

Intel, otra gigante de la informática y la facturación investigado por un supuesto abuso de posición dominante, podría probar los efectos de las nuevas directrices del cálculo de multas si finalmente es declarada culpable. El nuevo método prevé sanciones incluso más elevadas que las actuales, por ejemplo para las empresas reincidentes. Tiene en cuenta, como agravante, el tamaño del mercado afectado por la infracción algo que, por suerte para Telefónica, Kroes no tuvo en cuenta.