El reparto de cargos atrasa el ‘pacto a la Navarra’, de Manuel Llamas en Expansión
Na-Bai e IUN rechazan la oferta de los socialistas para conformar el futuro Gobierno foral. El PSN propone ocupar nueve consejerías.
El acuerdo entre el PSN, la coalición nacionalista Nafarroa Bai (Na-Bai) e IU-NEB (IUN) para formar un Ejecutivo tripartito en la Comunidad Foral está prácticamente cerrado, tanto desde un punto de vista programático como en cuanto a la voluntad política que manifiestan tales formaciones a la hora de formar un “Gobierno de cambio” en Navarra.
Tan sólo queda un escollo pendiente: el reparto de cargos en el futuro Ejecutivo foral. En la reunión que mantuvieron las tres fuerzas en la mañana de ayer, poco antes de dar comienzo la segunda ronda de consultas en el Parlamento para elegir un candidato, Na-Bai e IUN rechazaron la propuesta planteada por el líder del PSN, Fernando Puras, en cuanto al reparto de poder.
Según el líder de IUN, Ion Erro, la oferta de los socialistas incluía nueve cargos para el “entorno” del PSN, dos para los nacionalistas y uno para su formación. Por esta razón, ambas fuerzas decidieron no apoyar a Puras como candidato presidencial. Si el PSN quiere gobernar “tendrá que modificar su propuesta” en esta ámbito, advirtió Erro. Puras propuso que el futuro Ejecutivo estuviese integrado por un número “importante” de representantes independientes, ya que un Gobierno alternativo “no es una cuestión puramente nominalista”, afirmó.
El objetivo es “buscar personas que estén por encima de la representación o identificación “ partidista para que “no sólo representen a esas formaciones sino también a otra parte de la ciudadanía”, según Puras. La oferta socialista consistió en que los cargos de carácter más técnico fueran nombrados por el presidente, es decir, el propio Puras en caso de ser elegido, “tras la consulta a las formaciones políticas que dan respaldo al Ejecutivo para que pudieran hacer sugerencias”.
Otra propuesta
Pero la alternativa de un Gobierno formado por tecnócratas no prosperó. El líder de Na-Bai, Patxi Zabaleta, aseveró que si el PSN quiere el cambio “sabe a lo que se tiene que atener”. Los nacionalistas, con doce escaños en el Parlamento, al igual que el PSN, se alzaron como la segunda fuerza política de la Comunidad en las elecciones del pasado 27 de mayo, por detrás de UPN.
Con tal resultado, pretenden que el reparto de cargos se ajuste al peso electoral de las distintas fuerzas que configuren el Gobierno: seis Consejerías y la Vicepresidencia. Na-Bai “ha puesto encima de la mesa el máximo esfuerzo y generosidad”, porque han sabido “superar el hecho” de que los socialistas no apoyaran a su candidata a la Alcaldía de Pamplona, Uxue Barkos, ni al del Parlamento de Navarra, Koldo Amezketa. Ahora, aspiran a formar “un Gobierno plural”.
Ante la falta de acuerdo en este punto, la presentación oficial del candidato a la Presidencia quedó pospuesto para después de las fiestas de San Fermín. Será el próximo 17 de julio cuando la presidenta del Parlamento navarro, la socialista Elena Torres, celebre la tercera ronda de consultas entre los representantes de los grupos políticos para proponer candidato presidencial.
El pasado miércoles el comité regional del PSN aprobó por amplia mayoría que Puras presidiese Navarra con el apoyo de Na-Bai e IUN. Pero en el pacto a la Navarra, la firma se retrasa y los tiempos se apuran para ejercer presión.
