PERSPECTIVA INTERNACIONAL

El barril sube a 76 dólares por el temor a los suministros de Nigeria mientras la demanda alcanza su pico anual

La coyuntura se repite y recuerda, inevitablemente, al año pasado, cuando las cotizaciones del crudo alcanzaron los niveles más altos de la historia en términos nominales (esto es, sin tener en cuenta, la inflación y las variaciones de los tipos de cambio). Ayer, el precio del barril Brent alcanzó los 76 dólares, su cota más alta desde agosto del 2006.

Los ingredientes son similares: temores sobre el suministro en Nigeria ante los ataques de las fuerzas rebeldes, prácticamente nula capacidad adicional de refino a nivel global y, más concretamente, en EE. UU., mientras que, por el lado de la demanda, los elevados y crecientes precios de los últimos cuatro años no han frenado el crecimiento sostenido del consumo empujado por la mejor coyuntura para la economía mundial desde la posguerra, como recordaba recientemente el Banco de Pagos Internacional (BPI) en su informe anual. Todo ello justo cuando la demanda, desde las masivas vacaciones en coche en el hemisferio norte con sus interminables colas hasta el omnipresente aire acondicionado, se sitúa en su cenit anual.

Ayer, el principal grupo rebelde en la región petrolífera del delta del río Níger condenó el secuestro de una niña de tres años. Nulo alivio en un clima de violencia que dura desde febrero del 2006, alimentado por las reivindicaciones de un mejor reparto de los multimillonarios ingresos petrolíferos que en cuarenta años no han conseguido que dos tercios de la población deje de sobrevivir con dos dólares diarios (1,46 euros) o menos. El octavo exportador mundial de crudo y primero africano ha visto su producción de 3 millones de barriles diarios, reducirse en un 22% debido a los ataques de grupos rebeldes y al sabotaje de oleoductos e instalaciones de compañías extranjeras.

"La prima de seguridad está volviendo a los precios", explicaba a la agencia Bloomberg Michael Fitzpatrick, vicepresidente de gestión de riesgos en Man Financial de Nueva York. "Son las mismas cosas que hemos estado viendo en los últimos tres años. La situación en Nigeria es preocupante. La OPEP da muestras de disciplina y probablemente Irán será golpeado pronto con más sanciones". El precio del barril del crudo ligero de referencia en Estados Unidos subió un 1,1%, hasta 72,62 dólares para las entregas en agosto. Los precios de los contratos de futuros llegaron hasta 72,94 dólares, el nivel más alto desde el 25 de agosto. El 14 de julio del año pasado, el precio del barril de crudo ligero norteamericano marcó un récord de 78.40 dólares (57,50 dólares al tipo de cambio actual) en plena psicosis de que la guerra entre Israel y la milicia islámica Hizbulah pudiera extenderse.

Por su parte, el barril de Brent subió un 1%, hasta 75,49 dólares y llegó a superar la cota de los 76 dólares, por vez primera desde el 11 de agosto. "Creo que nos estamos moviendo por la inercia alcista del mercado, No por un titular concreto. La economía global sigue sólida y la OPEP sigue restringiendo la oferta en el mercado, con lo cual nos encaminamos hacia unos trimestres tercero y cuarto con presiones alcistas sobre los precios", explicó Tom Bentz, operador de BNP Paribas en Nueva York.

Ayer, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que suministra el 40% de las exportaciones mundiales, informó de que el precio de la cesta de crudos de la OPEP superó los 70 dólares por barril por primera vez en once meses. En lo que llevamos de año, esta cesta de petróleos ha promediado un precio de 60,23 dólares por barril, comparado con una media de 61,19 dólares el año pasado y de 50,61 dólares en el 2005. El año pasado sólo superó los 70 dólares en doce ocasiones, subiendo a 72,64 dólares el 8 de agosto.

Hace dos días, el cartel petrolífero aportó nuevos elementos de tensión a los mercados al confirmar que está produciendo menos que hace un año. En el 2006 aprobó reducir un 6% su producción en dos etapas. Desde el primero de febrero, sus exportaciones se sitúan 1,7 millones de barriles diarios por debajo del nivel de hace un año, aunque otros observadores limitan la reducción a un millón de barriles diarios. Los ministros de la OPEP no tienen previsto reunirse antes del próximo mes de septiembre. El pasado lunes, Claude Mandil, el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), foro de coordinación de los ricos países consumidores, se mostró "un poco inquieto" por la debilidad de la producción de la OPEP, el bajo nivel de las existencias, la escasa capacidad adicional de la industria del refino.