Luis Arias: gracias por tu artículo de hoy en La Nueva España, de Juan Vega en El Comentario (Escandalera)
Querido Luis:
Ayer por la tarde fui por primera vez al campo y pude podar y despuntar algnos de mis rosales, haciendo equilibrios sobre las muletas. Me llevó mi madre en el coche y caminamos despacio por la calella. La humedad de la tierra me reblandecía la escayola con la que curo el tobillo roto.
Me sacaron una silla, contemplé el paisaje y respiré el oxígeno puro de la montaña. Hacía un mes que no disfrutaba del aire libre. Mis pulmones parecen haber quedado bien y no di muchas muestras de fatiga, a pesar del esfuerzo que supone caminar en estas lamentables condiciones.
Ahora mismo acabo de llegar en un taxi del hospital, donde me pasé la mañana haciendo análisis. Tengo que vigilar el nivel de la medicación anticoagulante en la sangre, pues todavía no está claro si mi segunda hospitalización fue efecto de otra segunda embolia pulmonar, o un simple desarreglo del corazón, que acusa el daño causado.
Tienes razón. Ni uno sólo de esos sinvergüenzas, ni uno sólo de los responsables de los sicarios, ni por supuesto nadie de lo que podríamos llamar "intelectualidad" de esta tierra pródiga en "Semanas Negras", tuvo a bien ni llamarme ni escribir en prensa, ni tan siquiera informar objetivamente -dijeron que tuve un esguince- sobre la salvaje agresión de la que fui objeto por parte de ese grupo de fascistas desnortados comandados por Valledor, Noemí, David Ruiz, etcétera.
Al contrario, todavía son muchos los sinvergüenzas que siguen negando la evidencia de mi agresión, que siguen diciendo por ahí a todo el mundo que me lo inventé yo. Da igual, pues todos estos asuntos se van a discutir en sede judicial, puesto que estamos hablando de una cuestión penal lo suficientemente seria que tiene su propio escenario de averiguación en los tribunales de justicia, dado que como te puedes figurar estamos hablando de gravísimos delitos.
Gracias por tu artículo que te convierte en el primer opinador asturiano que se solidariza públicamente conmigo, denunciando sin ambages ni cautela alguna, la agresión de la que he sido objeto. Con ello manifiestas que eres de los pocos espíritus libres que pululan por esta desgraciada tierra.
Tu solitaria y aislada opinión, sólo demuestra una cosa, la vileza, la villanía y la ínfima condición humana, de quienes con su silencio han aplaudido mi agresión, pocas semanas después de que en un programa de Teleasturias, denunciase públicamente la trama inmobiliaria del llamazarismo en Asturias, junto con Carmen Suárez de Defensa Rural de Gijón y Miguel Ángel Llana, de la Plataforma contra la Represión y por las Libertades.
Gracias Luis
El artículo de Luis Arias en La Nueva España
Asturias, Juan Vega
05/07/2007 14:14h
