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5 Julio 2007

El Gobierno y las tarifas eléctricas: en este partido siempre ganan los mismos, de Jesús Cacho en El Confidencial

El Consejo de Ministros, dicen que por iniciativa del mismísimo presidente del Gobierno, ha “tumbado” el decreto de actualización de tarifas (ojo al eufemismo) preparado por el Ministerio de Industria. La propia vicepresidenta aseguró, por toda explicación, que el Gobierno se había comprometido a no subir la electricidad por encima de la inflación, y aquí paz y después gloria: se mantendrán las tarifas hasta nuevo aviso.

La subida había sido impulsada por Clos, el anestesista que ahora dirige la política industrial española; aceptada por la CNE, pese a admitir que no estaba suficientemente justificada, y santificada, y públicamente defendida, por nuestro inmarcesible Pedro Solbes. Sorprendentemente, no hay noticia de que alguno de los aludidos -incluida la señora Maite Costa-, dos de los cuales forman parte del Gobierno de la nación o eso parece, haya dimitido o se plantee dimitir tras semejante desautorización.

Desde luego, no es momento ni lugar para adentrarse en tema tan plúmbeo como la formación, formulación y cálculo de las tarifas eléctricas, “una adivinanza envuelta en un misterio dentro de un enigma”, según la famosa definición que Wiston Churchill hizo de Rusia, adivinanza, misterio o enigma en el que tanto los Gobiernos del PSOE como los del PP han puesto mucho de su parte para que resulte indescifrable.

Empezando, aguas arriba de esta historia, por el establecimiento de la llamada moratoria nuclear, decisión que llevó aparejada la recompensa de las inversiones efectuadas por el sector. Continuando por el proceso de liberalización emprendido por el Gobierno de Aznar, iniciativa que dio paso al establecimiento de unos “costes de transición a la competencia” tan cuantificados y garantizados por el Ejecutivo que las eléctricas pudieron titulizarlos a conveniencia.

Cuando, liberalizado el mercado (es un decir), el Gobierno Aznar decidió que las tarifas no subieran más que el IPC, las eléctricas vieron reconocido un “déficit de tarifa” a cobrar, lo que suponía admitir que el coste de generación era superior al precio de venta. Asunto cuando menos sorprendente, ya que las eléctricas (como cualquier empresa) pueden actuar sobre sus costes de generación, siendo, además, una actividad que, al menos en España, siempre ha arrojado beneficios.

En circunstancias de cortes eléctricos, las empresas suelen aducir que no pueden construir nuevas plantas de generación porque no tienen garantizadas las inversiones, momento en que el Gobierno, con Zapatero al frente, anuncia que “comprende” a las compañías y recomienda al público medidas de ahorro energético. Si alguno de ustedes, pequeño o gran empresario, incumple contratos firmados y logra que el Gobierno (o los jueces) hagan la vista gorda, por favor, no se olviden de enseñar al resto de mortales la fórmula del prodigio.

El trato de favor aumenta cuando empresas y Gobierno, tal que el actual, se sientan a negociar las tarifas procedentes de actividades de generación renovables, proceso al final del cual, tras las amenazas oficiales de rigor, las eléctricas terminan obteniendo envidiables tasas de rentabilidad de la inversión, tasas, además, garantizadas. Si algún empresario o inversor invierte su dinero con rentabilidades que doblan las de la deuda pública, y con la garantía del Gobierno, por favor, no dejen tampoco de avisar al resto de los españoles.

A pesar de que el Gobierno ZP anunció, en la época de Montilla, haber tomado medidas para la desaparición del ‘déficit de tarifa’, el reciente anuncio de mantenimiento de las mismas ha provocado la inmediata salida a escena de UNESA, la patronal del sector, dispuesta a “tranquilizar” al respetable consumidor aclarando, por si hiciera falta, que las compañías seguirán generando déficits de tarifa que obviamente tendrán que cobrar algún día. Si usted es un pequeño o mediano empresario y tiene un problema, no intente hablar, negociar o intercambiar papeles, documentos y análisis con el Gobierno de turno, porque lo más probable es que le den con la puerta en las narices.

“El fútbol es un deporte en el que juegan 11 contra 11 y gana Alemania...” Es una frase que se atribuye a Lineker, aquél efectivo delantero del F.C. Barcelona, y que refleja la fatalidad con la que el fútbol inglés vivió la década de los ochenta. Siempre ganaba Alemania. Aquí siempre ganan las eléctricas. Aquí siempre termina ganando la tarifa, por muchas y dizque profundas que sean las regulaciones a las que se somete el mercado eléctrico. Y es que lo que no son cuentas son cuentos.

Tags: jesus cacho

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